Israel Revisa el Personal de OCHA en Gaza y Niega Visas a Cientos de Trabajadores

María MR

Este miércoles, durante una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, el subsecretario general para Medio Oriente, Khaled Khiari, manifestó su creciente preocupación sobre la crítica situación humanitaria en la Franja de Gaza, que describió como una «pesadilla de proporciones históricas» que necesita resolverse de inmediato. Mientras continúan las conversaciones sobre un posible alto el fuego y la liberación de rehenes, las condiciones en la región siguen deteriorándose rápidamente. Desde el 30 de junio, al menos 1,891 palestinos han fallecido, de los cuales 294 fueron abatidos mientras intentaban recoger ayuda humanitaria.

Las operaciones militares israelíes se han intensificado en áreas como Deir al Balah, donde las instalaciones de la ONU han sido atacadas, complicando el acceso a la asistencia necesaria. Adicionalmente, las órdenes de evacuación han generado desplazamientos masivos, agravando aún más la crisis en terreno. Durante la reunión, Khiari también condenó el ataque perpetrado el 17 de julio contra la Iglesia Católica de la Sagrada Familia en Ciudad de Gaza, que dejó un saldo de tres muertos y provocó el desplazamiento de 600 personas. Hizo un llamado a una investigación internacional y a la rendición de cuentas por tales actos.

En Cisjordania, la situación es igualmente alarmante. Se han registrado múltiples incidentes de violencia, tanto de fuerzas israelíes como de colonos. Por ejemplo, el asesinato de un menor palestino y el tiroteo a un israelí en Gush Etzyon subrayan el aumento de las tensiones. Además, la crisis fiscal que enfrenta la Autoridad Palestina amenaza con paralizar servicios esenciales.

Khiari enfatizó la necesidad de un enfoque político claro que conduzca a un acuerdo de paz efectivo, insistiendo en que la solución radica en la coexistencia de dos Estados. Reiteró la importancia de revitalizar las negociaciones durante la reunión ministerial programada para finales de este mes, auspiciada por Francia y Arabia Saudita.

En el mismo contexto, el embajador de Palestina ante la ONU, Riyad Mansour, subrayó que la población está muriendo de hambre y sed de manera deliberada. Destacó el sufrimiento de los ciudadanos en Gaza y denunció los ataques de las fuerzas israelíes a aquellos que intentan acceder a alimentos o agua. Por su parte, el representante permanente de Israel en la ONU, Danny Danon, cuestionó la labor de la organización, acusándola de sesgo político y de proteger a terroristas, y anunció que se limitarán los visados a los trabajadores humanitarios relacionados con la ONU.

Este episodio no solo resalta el crecimiento de la violencia y las muertes en Gaza y Cisjordania, sino que también pone en evidencia la complejidad y la prolongación del conflicto en la región, subrayando la urgencia de un diálogo efectivo que conduzca a una solución duradera.