Cada verano, Jamones Blázquez transforma el arte del corte en un viaje gastronómico que se extiende más allá de las costas españolas, llegando hasta la Costa Azul francesa y diversas ciudades europeas. En esta temporada, más de 50 cortadores profesionales han recorrido más de 130,000 kilómetros, compartiendo el fruto de 90 años de tradición artesanal con más de 180,000 comensales.
Este proyecto no solo se centra en la gastronomía, sino que también pone énfasis en la sostenibilidad. Los cortadores optan por medios de transporte seleccionados para reducir su huella de carbono, reflejando un compromiso ambiental consciente. Blázquez ha protegido más de 30,000 hectáreas de dehesa a lo largo de nueve décadas, donde cría su ibérico en libertad, evidenciando su dedicación a prácticas sostenibles mediante su planta de biogás.
Hasta la fecha, se han servido más de 50,000 tablas de jamón ibérico, convirtiendo cada mesa en un banquete para grupos de aproximadamente cuatro personas, donde cada plato de 100 gramos de jamón centra la atención. La marca ha participado en numerosos eventos de renombre, tanto nacionales como internacionales, destacando la calidad del jamón ibérico de bellota, siempre acompañado de un cortador profesional y una presentación meticulosa.
El recorrido de Blázquez ha incluido paradas significativas en países como Alemania y Grecia, así como presencia en restaurantes con estrella Michelin y en exclusivas experiencias de catering vinculadas al mundo del motor. Este enfoque ha permitido llevar la cultura del jamón ibérico a experiencias gastronómicas y culturales de gran relevancia, ampliando su alcance a un público selecto.
Con un legado que se inició hace más de 90 años en Crespos, Jamones Blázquez ha evolucionado hasta convertirse en un símbolo de excelencia. Cada loncha de jamón no solo representa un meticuloso proceso de curación, sino también un gesto de hospitalidad que une a Blázquez con cocineros y aficionados a la gastronomía en toda Europa.
Su gama «Admiración» encapsula la filosofía de la empresa, que combina excelencia, sostenibilidad y dedicación artesanal. Además, la compañía ha sido reconocida durante trece años consecutivos con el Superior Taste Award, un testimonio de su firme compromiso con la calidad.
A lo largo de su historia, Jamones Blázquez ha demostrado que la tradición puede coexistir con la innovación y la responsabilidad medioambiental. Su enfoque en la economía circular y el uso de energías renovables la posicionan como un referente no solo en el ámbito gastronómico, sino también en su compromiso con un futuro sostenible. La marca lleva su pasión y calidad a más de 50 países, consolidándose como una de las principales firmas de jamones, embutidos y carnes frescas de cerdo ibérico en el ámbito internacional.





