La ONU Rechaza los Recientes Ataques Hutíes a Embarcaciones en el Mar Rojo

María MR

El Secretario General de la ONU, António Guterres, ha emitido una condena rotunda respecto a los recientes ataques perpetrados por los hutíes contra embarcaciones en el Mar Rojo, cerca de las costas de Yemen. Estos incidentes, que tuvieron lugar el lunes y el martes, culminaron con el hundimiento del barco «Eternity C», de bandera liberiana y operado por Grecia, la mañana del miércoles. La información preliminar indica que cuatro miembros de la tripulación han perdido la vida, quince se encuentran desaparecidos y un número no especificado de marineros ha sido secuestrado por el grupo insurgente.

Estos ataques se producen en un contexto de escalada de violencia, tras una ofensiva previa en la que los hutíes dispararon misiles y drones contra otro buque, el «Magic Seas», también de bandera liberiana y operado por Grecia. A pesar de que la tripulación de este último pudo evacuar, todos los 22 integrantes fueron rescatados sin incidentes.

Desde el inicio del conflicto en Gaza en octubre de 2023, los hutíes han aumentado sus ataques contra buques asociados a Israel y embarcaciones comerciales en la región, como una forma de expresar solidaridad con el pueblo palestino. Aunque habían llegado a un acuerdo con Estados Unidos en mayo para cesar las agresiones a buques de guerra estadounidenses después de una serie de bombardeos, no se comprometieron a detener sus acciones contra otros barcos vinculados a Israel.

Guterres ha calificado estas acciones como inaceptables, señalando que representan un peligro no solo para la seguridad de las tripulaciones, sino que también violan la libertad de navegación. En su comunicado, enfatizó que estos actos perturban el transporte marítimo y generan riesgos ambientales, económicos y humanitarios significativos. Subrayó la necesidad urgente de que todas las partes respeten el derecho internacional y cumplan con la resolución 2768 del Consejo de Seguridad de la ONU.

El Secretario General también reafirmó el compromiso de las Naciones Unidas para contribuir a la desescalada de la situación en la región, colaborando con actores en Yemen y otros socios internacionales en la búsqueda de una solución pacífica y sostenible al prolongado conflicto. Desde 2014, los rebeldes hutíes y el gobierno de Yemen, respaldado por una coalición liderada por Arabia Saudita, han estado inmersos en un enfrentamiento que ha llevado a la población a enfrentar una crisis humanitaria grave.