En un contexto de incertidumbre en el sector gastronómico, donde más de 100 restaurantes han cerrado en la capital en lo que va del año, y con más del 50 % de los nuevos proyectos que no alcanzan los cinco años, el restaurante La Tahona, perteneciente al Grupo Asador de Aranda, celebra su 40 aniversario. Desde su inauguración en 1985, ha mantenido un equipo de trabajo constante y un enfoque que ha ido evolucionando sin perder su esencia.
Ubicado en el eje empresarial de la Castellana, La Tahona comenzó con una capacidad de más de 11.500 comidas al mes. Actualmente, se acerca a los 30.000 servicios anuales, atendiendo a una clientela diversa que incluye familias, turistas, embajadas y empresas. Javier Palomero, presidente y consejero delegado del Grupo Asador de Aranda, destaca que, a diferencia de otros establecimientos que reducen personal para maximizar beneficios, han elegido mantener su plantilla de 18 empleados desde su apertura. Esta política asegura una atención al cliente de calidad, un aspecto vital en el sector.
La estabilidad del equipo se ha convertido en un pilar fundamental para el grupo, que recientemente reportó una facturación de 32 millones de euros en 2024, un incremento del 14 % respecto al año anterior. Palomero considera que mantener un equipo durante décadas es una declaración de principios en un sector donde la apertura y cierre de restaurantes es constante.
La propuesta gastronómica de La Tahona se basa en la cocina tradicional con un horno de leña, utilizando materias primas de origen controlado. Más del 70 % de sus platos se preparan con ascuas de encina, siendo el cordero lechal de raza churra uno de sus productos estrella, directamente de productores de Burgos y Segovia. Esta metodología responde a tres principios: el respeto por la tradición, la confianza del cliente y la selección rigurosa de ingredientes.
El espacio que alberga a La Tahona también tiene una identidad marcada. Con 45.000 kilos de piedra de Hontoria y vigas del Monasterio de Silos, el restaurante se diseñó para perdurar. Sus vidrieras artesanales, creadas por el maestro José González, son un homenaje visual a la herencia cultural de Castilla y León.
A pesar del éxito, La Tahona no forma parte del plan de expansión internacional del Grupo Asador de Aranda, que cuenta con 18 establecimientos en diversas ciudades. Su enfoque ha sido ofrecer una experiencia única y diferenciada en Madrid, sin buscar replicar su modelo en otros mercados. Este enfoque ha permitido que su oferta culinaria, con cuatro platos principales, se mantenga casi inalterada durante cuatro décadas, especialmente en un mercado en constante cambio.
Palomero concluye subrayando que el verdadero reto no es expandirse, sino sostener lo que funciona a lo largo del tiempo. En reconocimiento a su trayectoria, La Tahona fue galardonada en 2024 con el Premio LITO al Mejor Restaurante de Madrid.





