Las Escuelas: Santuarios de Aprendizaje, No Blancos de Ataque

María MR

La vicesecretaria general de la ONU, Amina Mohammed, manifestó este sábado su preocupación y condena por un reciente secuestro masivo en Nigeria, donde 303 estudiantes y doce profesores fueron raptados en la escuela St. Mary’s, ubicada en Papiri, estado de Níger. Este suceso se produce en un ambiente de creciente violencia contra las instituciones educativas en el país, encendiendo alarmas tanto a nivel local como internacional.

Inicialmente, se reportó la desaparición de 215 alumnos, pero cifras posteriores, proporcionadas por la Asociación Cristiana de Nigeria, elevaron el número. Muchos de los estudiantes, con edades entre diez y 18 años, intentaban escapar del ataque llevado a cabo por grupos armados. Este secuestro, que se considera uno de los más graves desde el ataque a la escuela de Chibok en 2014, refleja una tendencia preocupante en la creciente inseguridad que sufre Nigeria. Apenas días antes, 25 alumnos de otra escuela en el estado de Kebbi también fueron secuestrados, lo que ha llevado a las autoridades a cerrar todas las escuelas en el estado de Níger como medida de precaución.

Mohammed subrayó que las escuelas deben ser «santuarios para la educación, no blancos de ataques» y exigió rendición de cuentas a los perpetradores de estos actos violentos. El coordinador humanitario de la ONU en Nigeria, Mohamed Fall, describió la situación como «desgarradora», haciendo hincapié en la necesidad de asegurar el regreso seguro de los estudiantes y el personal educativo.

El Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) y la oficina de la UNESCO en Nigeria también han condenado estos actos, reafirmando su compromiso de trabajar con gobiernos y comunidades para proteger a los niños. Ambos organismos han pedido la inmediata liberación de todos los secuestrados y la implementación efectiva del Principio de Escuela Segura, establecido en 2015 para proteger las instituciones educativas de ataques.