Llena de color la habitación de los niños, ahora que llega la primavera

Queda poco para la llegada de la primavera, una de las estaciones del año favorita para muchas personas. El buen tiempo, el aumento de las temperaturas y la posibilidad de practicar más deporte al aire libre, ayuda a levantar el ánimo a las personas. Pero con la llegada de la primavera, también llega los colores. Los tonos grises y marrones del invierno dan paso al azul del cielo o los verdes del campo. Estos factores se reflejan en una actitud más positiva hacia lo que nos rodea. Ahora bien, ¿cómo podemos llevarnos la primavera a nuestro hogar? La respuesta la podemos tener en la decoración de las habitaciones de los niños.

Blanco, para iluminar los espacios pequeños

El blanco es el color por excelencia si lo que se busca es crear una mayor sensación de amplitud. Este color utilizado en los muebles, es capaz de iluminar toda la estancia y hacer que una habitación pequeña parezca más grande.

El blanco también es ideal para un cuarto juvenil ya que ayuda a mantener el orden, pero, además, los tonos blancos transmiten paz, calma y emociones positivas lo que contribuye a fomentar el estudio.

Colores pastel, para crear espacios acogedores

Los colores pastel son una buena elección tanto para un cuarto juvenil como para una habitación infantil, pero hay que evitar caer en el azul cielo si es un niño y en el rosa palo si es una niña. Hay una amplia gama que se puede utilizar para decorar las habitaciones infantiles.Estos colores,aportan calma, contribuyen a crearun ambiente sereno y acogedor y no distorsionan el espacio. Además, tienen un efecto parecido al blanco ya que dotan a la habitación de mucha luminosidad.

Son una opción muy interesante para sacar el máximo partido a una habitación pequeña, ideales por ejemplo para una buhardilla con techos desiguales. Se pueden combinar distintos tonos para crear un efecto más alegre en la habitación, los tonos claros transmiten tranquilidad, colores perfectos para relajarse, conciliar el sueño y concentrarse a la hora de estudiar.  Un universo de colores pastel para el rey o la reina de la casa.

Colores vivos para fomentar la creatividad

Estas tonalidades son más adecuadas para cuando el niño empieza a hacerse mayor. Son ellos quienes quieren escoger los colores de su habitación y van muy acorde a su personalidad y a la etapa de la vida que estén atravesando. Los adolescentes desprenden energía por los cuatro costados y su habitación tiene que ayudar a reconducir toda esa energía y transformarla en creatividad.

En caso de decantarse por esta gama de colores es importante combinarla con blancos para compensar tanto color y aportar así más luminosidad al espacio. En estas habitaciones la iluminación juega un papel importante, por lo que hay que buscar aprovechar al máximo la luz natural y a ser posible utilizar reguladores.

Por otra parte, los muebles deben ser fáciles de limpiar y de buenos materiales, recordemos que los niños están en su etapa más creativa. También es importante el uso que se le dé al espacio, aprovechar cada rincón para crear almacenaje facilitará el orden en la habitación.