Con la llegada del verano, muchas personas se ven tentadas a pasar largas horas bajo el sol en busca de un bronceado perfecto. Sin embargo, esta búsqueda puede transformarse en una obsesión perjudicial para la salud. En el contexto del Día Europeo de la Prevención del Cáncer de Piel, que se conmemora el 13 de junio, Nara Seguros ha alertado sobre las serias consecuencias de la exposición solar excesiva y la necesidad de adoptar prácticas responsables al tomar el sol.
La tanorexia, un trastorno aún poco reconocido, se manifiesta como una compulsión por estar bronceado. Quienes la padecen pueden distorsionar su imagen corporal, sintiéndose “demasiado pálidos” a pesar de tener un tono de piel oscurecido. Esta percepción errónea impulsa a estas personas a exponerse continuamente al sol o a utilizar cabinas de rayos UVA, ignorando los riesgos que ello conlleva. Esta sobreexposición puede resultar en quemaduras frecuentes, envejecimiento prematuro y, en casos extremos, lesiones precoces que pueden convertirse en cáncer de piel. De hecho, la Asociación Española de Dermatología y Venereología ha señalado un aumento del 40 % en la incidencia del cáncer de piel en los últimos años.
Además del daño físico, la tanorexia también conlleva un importante componente psicológico. Este trastorno está relacionado con síntomas de ansiedad, baja autoestima y presiones sociales, especialmente entre adolescentes y jóvenes. La obsesión por ajustarse a estándares de belleza puede llevar a una dependencia emocional del bronceado, afectando la salud mental y el bienestar general.
Para mitigar los efectos negativos de la radiación ultravioleta, es esencial adoptar medidas preventivas que preserven la salud cutánea. Entre las prácticas recomendadas se encuentra el uso diario de fotoprotección de amplio espectro con un SPF mínimo de 30, incluso en días nublados. También se aconseja evitar la exposición directa al sol entre las 12:00 y las 16:00 horas, aplicar generosamente y reaplicar el protector solar cada dos horas, y utilizar sombreros y gafas de sol homologadas.
Las revisiones dermatológicas periódicas son igualmente importantes, especialmente si se presentan lunares o manchas nuevas en la piel. Es fundamental disfrutar del sol de manera saludable, sin caer en presiones ni obsesiones. «Estamos hablando de un riesgo real para la salud. La piel tiene memoria, y nuestras acciones actuales pueden definir nuestra salud dermatológica dentro de 10 o 20 años», advierten desde Nara Seguros.





