Novedades del Hospital del Mar: Avances y Proyectos Innovadores

El Hospital del Mar aplica una innovadora técnica para el tratamiento del cáncer de piel no melanoma

El Hospital del Mar ha hecho historia al convertirse en el primer centro en Cataluña en aplicar una innovadora técnica para el tratamiento del cáncer de piel no melanoma, utilizando el radioisótopo Re-188. Este enfoque, que es no invasivo, elimina la necesidad de intervenciones quirúrgicas, y no deja cicatrices ni marcas visibles en la piel, lo que representa un avance significativo en la atención a estos pacientes.

Con una tasa de curación que ronda el 90%, este nuevo método se muestra como una alternativa eficaz a la cirugía convencional. La aplicación del radioisótopo se realiza sobre la lesión en forma de gel, actuando de manera localizada y minimizando el daño a los tejidos sanos que lo rodean. El Dr. Pedro Plaza, jefe del Servicio de Medicina Nuclear del hospital, resalta que se trata de un tratamiento ambulatorio que puede llevar entre 30 minutos y tres horas por sesión, lo que también aporta un notable beneficio estético.

Hasta ahora, se han llevado a cabo cinco tratamientos a cuatro pacientes, incluyendo a uno con dos lesiones. Todos estos individuos, diagnosticados con carcinomas basocelulares y escamosos, están mostrando una recuperación positiva sin efectos secundarios significativos. El seguimiento médico será esencial para evaluar la efectividad de este tratamiento a largo plazo.

Por su parte, la Dra. Sònia Segura, integrante del Servicio de Dermatología, señala que este tratamiento es especialmente beneficioso para lesiones en áreas de difícil acceso para la cirugía, así como para pacientes que podrían presentar mayores riesgos si se someten a quirófano. Destaca que el radioisótopo emite radiación de forma controlada, lo que asegura una protección efectiva de los tejidos internos.

Este nuevo enfoque complementa los tratamientos tradicionales, ofreciendo una solución viable en partes del cuerpo donde los métodos convencionales podrían causar un impacto estético negativo. De este modo, no solo se mejora la salud física de los pacientes, sino también su bienestar emocional al reducir las cicatrices visibles del cáncer. Las expectativas sobre esta técnica son prometedoras y su incorporación podría representar un cambio significativo en el tratamiento del cáncer de piel no melanoma en la región.