En 2024, un notable 90,1% de los jóvenes de entre 16 y 29 años en la Unión Europea se declaró en buena o muy buena salud, una cifra que supera significativamente el 68,4% de la población general mayor de 16 años. Este dato pone de manifiesto una percepción optimista sobre el bienestar físico y mental entre los jóvenes europeos.
El análisis por género muestra que los hombres jóvenes, con un 91,0%, se sienten más saludables que sus contrapartes femeninas, quienes alcanzan un 89,2% en la misma categoría. A pesar de esta diferencia, ambos grupos reflejan una tendencia positiva en su autopercepción de salud.
Por otra parte, el estudio revela la relación entre la salud percibida y los ingresos. Un 86,7% de los jóvenes de la UE que se encuentran en el primer quintil de ingresos, es decir, los de menores recursos, considera que su salud es buena o muy buena. Este porcentaje contrasta notablemente con el 94,0% de los jóvenes pertenecientes al quinto quintil, que disfruta de los ingresos más altos. Esto reafirma la correlación entre la situación económica y la autopercepción del estado de salud.
Este análisis se contextualiza en la celebración del Día Internacional de la Juventud, que se conmemora cada 12 de agosto. Esta jornada tiene como objetivo resaltar las problemáticas que enfrentan los jóvenes y reconocer su potencial como actores clave en la sociedad actual. La salud de los jóvenes no solo indica su bienestar, sino que también pone de relieve las desigualdades económicas y sociales que persisten en la región.





