El coordinador de Ayuda de Emergencia de la ONU, Tom Fletcher, ha exigido un alto al fuego inmediato en El Fasher, capital de Darfur Norte en Sudán, ante la alarmante situación que enfrentan los civiles. Recientes informes indican un elevado número de muertes y ataques a instalaciones médicas, además de la posible toma de la ciudad por las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).
Fletcher expresó su profunda preocupación acerca del aumento de bajas civiles y el desalojo forzado de miles de personas debido a los intensos combates en la ciudad. “Con los combatientes avanzando dentro de la urbe y sin rutas de escape, cientos de miles de civiles están atrapados, aterrorizados y expuestos a bombardeos, además de lidiar con hambre y escasez de atención médica”, destacó en un comunicado.
El coordinador humanitario hizo un llamado para que se detenga la violencia, no solo en El Fasher, sino en todo Darfur y Sudán. Destacó la necesidad de asegurar un paso seguro para los civiles y proteger a los trabajadores humanitarios, resaltando que es esencial permitir un acceso ágil y sin restricciones a la ayuda humanitaria. “Contamos con suministros vitales, pero los intensos ataques han obstaculizado nuestra entrega”, señaló.
La ciudad ha estado asediada durante más de un año y ahora se enfrenta a un desenlace crítico. La RSF ha afirmado haber tomado control de El Fasher al capturar la sede de la Sexta División del ejército, mientras que las Fuerzas Armadas de Sudán (SAF) aún no han hecho un comentario oficial al respecto. La pérdida de El Fasher representaría un grave revés para el gobierno sudanés y podría cambiar el rumbo de la guerra civil que azota al país desde abril de 2023.
La crisis humanitaria ha alcanzado niveles alarmantes, con más de 11,7 millones de personas desplazadas, de las cuales 4,2 millones han buscado refugio en países vecinos, según la ONU. En las últimas semanas, se ha documentado un alto número de víctimas civiles y ataques sistemáticos a instalaciones médicas, destacando un reciente ataque a una mezquita y al último hospital operativo en la zona, donde al menos 20 personas perdieron la vida.
Fletcher condenó la persecución de civiles y la violencia dirigida a hospitales y operaciones humanitarias. Hizo un ferviente llamado a todas las partes involucradas a respetar el derecho internacional, señalando que quienes cometan violaciones a la normativa humanitaria deberán rendir cuentas. También recordó las obligaciones estipuladas en la Resolución 2736 del Consejo de Seguridad, que demanda el fin del asedio en El Fasher y la protección de los civiles, así como garantizar un acceso humanitario sin restricciones en todo Sudán.





