Peligro de Desmoronamiento en el Acuerdo de Paz de Sudán del Sur

María MR

La situación en Sudán del Sur se ha vuelto crítica, con la Comisión de Derechos Humanos de la ONU advirtiendo sobre el peligro inminente del colapso del Acuerdo de Paz Revitalizado de 2018. Yasmin Sooka, presidenta de la Comisión, ha hecho un llamado urgente a una intervención regional para evitar que la violencia en aumento lleve al acuerdo a la irrelevancia y, eventualmente, a su ruptura. Esta fragmentación del país podría acarrear consecuencias devastadoras para su ya debilitada estructura social y política.

Recientes informes indican una intensificación de las operaciones por parte de las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Sudán del Sur (SSPDF), que han llevado a cabo ataques aéreos en zonas civiles, resultado en numerosas víctimas y un incremento en el número de desplazados. Varias regiones del país han declarado estados de emergencia en respuesta a esta escalada violenta.

El comisario Carlos Castresana Fernández ha señalado que la población sursudanesa enfrenta un trauma extremo, exacerbado por la represión política y la detención arbitraria de figuras opositoras, incluyendo al primer vicepresidente Riek Machar. Las tensiones políticas están en aumento, afectando gravemente los derechos humanos y la situación humanitaria en el país, sobre todo en el Alto Nilo, una de las regiones más afectadas por la inseguridad alimentaria.

Además, se han observado indicios de colaboración entre las fuerzas ugandesas y las SSPDF, mientras el gobierno sursudanés ha comenzado a reclutar miles de nuevos soldados, lo que sugiere un prolongado conflicto. Castresana Fernández ha criticado este reclutamiento, advirtiendo que contraviene el Acuerdo Revitalizado y llamando a los líderes del país a priorizar el bienestar de su pueblo por encima de sus intereses políticos.

El riesgo de que el conflicto en Sudán del Sur se una al caos en Sudán es un temor creciente, y el comisario Barney Afako ha tildado de imprudente la reducción de la transición, advirtiendo que esto reaviva la violencia y aumenta la inseguridad en la región. Ante este panorama, la Comisión ha instado a la comunidad internacional a ejercer una presión diplomática significativa sobre los líderes de Sudán del Sur para lograr una desescalada inmediata y asegurar la plena implementación del Acuerdo Revitalizado, enfatizando que solo así se puede lograr una paz duradera y una transición democrática.