La reciente Conferencia Internacional convocada por Francia y Arabia Saudí ha sido un hito crucial en el reconocimiento internacional de Palestina. Desde la semana pasada, el Secretario General de la ONU ha enfatizado la necesidad de que los Estados miembros reconozcan a Palestina. En total, 148 de los 193 países miembros de la ONU han otorgado este reconocimiento, incluyendo a once naciones en las últimas 48 horas, entre las que destacan Francia y Gran Bretaña.
Estados Unidos, único miembro de los cinco permanentes del Consejo de Seguridad que no ha reconocido a Palestina, se mantiene en una posición aislada, en contraste con China y Rusia, que ya lo hicieron anteriormente. Este reconocimiento se alinea con la propuesta de una solución de dos Estados, que busca establecer un Estado palestino independiente en Cisjordania y Gaza, con Jerusalén Este como capital, coexistiendo pacíficamente con Israel.
Durante la conferencia, el presidente francés, Emmanuel Macron, destacó la responsabilidad histórica de la comunidad internacional para facilitar esta solución. Su anuncio de reconocimiento a Palestina fue rápidamente respaldado por otros países europeos, como Bélgica, Luxemburgo y Malta. El Secretario General de la ONU, António Guterres, también celebró estos avances e hizo un llamado a un alto el fuego inmediato en Gaza.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, advirtió sobre la crítica situación del pueblo palestino y solicitó una intervención urgente para frenar las hostilidades. Además, se mostró favorable a la plena membresía de Palestina en la ONU, algo que ha encontrado resistencia por parte de Estados Unidos.
A través de un mensaje por video, el presidente palestino Mahmoud Abbas hizo un llamamiento para cesar la violencia y buscar la paz con Israel, subrayando que Hamas no debería desempeñar un papel en el futuro gobierno palestino y abogando por la entrega de armas a la Autoridad Palestina.
Este encuentro se desarrolla en un contexto de intensos enfrentamientos en Gaza, que han provocado miles de muertes palestinas y una devastación sin precedentes. La comunidad internacional parece estar empezando a adoptar una postura más activa en la búsqueda de una solución duradera, aunque la situación sigue siendo extremadamente tensa y polarizada.





