El último barómetro de seguridad vial del Instituto VIAS ha puesto de manifiesto una tendencia alarmante en la seguridad de los peatones en Bélgica. A pesar de que el número total de siniestros viales en los que se ven involucrados peatones se mantiene estable en comparación con 2024, la cantidad de víctimas ha aumentado, lo que pone de relieve la vulnerabilidad de este grupo.
Entre enero y marzo de 2025, se reportaron 1.049 peatones como víctimas de accidentes de tráfico, un incremento respecto a los 1.039 del mismo periodo del año anterior. En cuanto a las lesiones, se observó un ligero aumento del 1,1 %, registrando 1.042 heridos en 2025 frente a 1.031 en 2024. No obstante, se puede señalar un aspecto positivo: el número de peatones fallecidos ha disminuido de 8 a 7 en el mismo intervalo.
Este aumento en el número de heridos ha generado una creciente preocupación entre las autoridades belgas, que han reiterado su compromiso con la movilidad sostenible y la promoción de desplazamientos a pie. A pesar de los esfuerzos realizados, la seguridad de los peatones sigue siendo un reto considerable en las ciudades del país. En respuesta a esta situación, se han propuesto medidas para reforzar la seguridad peatonal, incluyendo la ampliación de las zonas 30 y la mejora del alumbrado público.
En este marco, el Plan Valonia Peatonal 2030 plantea como uno de sus principales objetivos fomentar los desplazamientos a pie, especialmente para trayectos cortos de menos de 5 kilómetros, asegurando que sean seguros, cómodos y accesibles. Para facilitar este proceso, el Servicio Público de Valonia (SPW) ha lanzado una Guía de acondicionamiento para peatones, que incluye fichas técnicas dirigidas a las administraciones locales para el diseño de infraestructuras adaptadas a las necesidades de todas las personas, prestando especial atención a aquellas con movilidad reducida.





