Retrasos en los Vuelos: El 30,8% de las Salidas Desde España Este Verano

Juan Hernández

El verano de 2025 ha dejado una marca significativa en el sector del turismo aéreo en España, con más de 42,8 millones de pasajeros volando desde los aeropuertos nacionales entre junio y septiembre. Este volumen de actividad se mantuvo a niveles similares al del año anterior, sin embargo, no ha estado exento de complicaciones, ya que la tasa de interrupciones, que incluye tanto retrasos como cancelaciones, se disparó a un preocupante 30,8% en los vuelos programados.

Según AirHelp, empresa especializada en los derechos de los pasajeros aéreos, alrededor de 446.000 viajeros afectados tienen derecho a recibir compensaciones económicas que pueden alcanzar hasta 600 euros. A nivel global, casi 7 millones de personas se encuentran en situaciones similares, y el 6,5% de estas interrupciones se originaron en aeropuertos españoles.

En cuanto a las aerolíneas, Vueling se destacó como la más puntual, siendo la elección predilecta de numerosos pasajeros en el país. Durante la temporada estival, la aerolínea de bajo coste operó más de 40.000 vuelos, trasladando cerca de 6,5 millones de pasajeros, con un porcentaje de retrasos que apenas alcanzó el 18%.

En términos de puntualidad en los aeropuertos, Asturias lideró con una tasa del 84,6%, seguido por Santiago de Compostela con un 81,8% y Bilbao con un 81%. En contraste, algunos de los destinos turísticos más populares, como Palma de Mallorca, Ibiza y Alicante, figuraron entre los aeropuertos con menor puntualidad, con tasas que varían entre el 57,8% y el 66,9%.

La normativa CE261, que regula los derechos de los pasajeros en la Unión Europea, establece que, en caso de cancelación o denegación de embarque, las aerolíneas deben ofrecer un vuelo alternativo. Si el pasajero decide no continuar con el viaje, tiene derecho a la devolución total del importe del billete. Además, los gastos adicionales que surjan durante la espera deben ser cubiertos por la compañía aérea.

La compensación económica está destinada a casos específicos, como retrasos que superen las tres horas, cancelaciones notificadas con menos de 14 días de antelación y situaciones de overbooking. Cabe destacar que se pueden presentar reclamaciones hasta tres años después de la fecha del vuelo afectado, aunque esto puede variar según las circunstancias que causaron la interrupción. Factores como el mal tiempo o emergencias médicas pueden eximir a las aerolíneas de la obligación de compensar.