Ringteacher, conocida por ser pionera en la enseñanza de inglés a través de teléfono y videollamada, ha lanzado un ambicioso programa solidario denominado RingHumanity. Este proyecto tiene como objetivo vincular el aprendizaje del inglés con un impacto social significativo, contribuyendo a la financiación de la educación para personas en situación vulnerable.
El concepto de RingHumanity surge de la idea de que la educación es una poderosa herramienta de transformación social. Se busca que la evolución personal de los estudiantes beneficie a colectivos que realmente lo necesitan. David Bastida, fundador de Ringteacher, afirma que “el objetivo es demostrar que aprender puede ser un acto de generosidad. Cada clase no solo mejora el nivel de inglés del alumno, sino que puede ayudar a otra persona que no tiene acceso a la educación”.
El modelo de RingHumanity integra a alumnos, profesores y empresas en un ecosistema colaborativo que permite ofrecer becas y clases gratuitas a diversos grupos, entre los que se incluyen mujeres en riesgo de exclusión, refugiados, jóvenes sin acceso a formación y comunidades rurales en Latinoamérica. Las empresas desempeñan un papel fundamental al destinar parte de sus fondos de Responsabilidad Social Corporativa a proyectos gestionados por RingHumanity, obteniendo informes verificables sobre el impacto educativo generado.
Una de las innovaciones más destacadas es la utilización de la tokenización educativa a través del Ringteacher Token. Este sistema permite a los alumnos ganar tokens a medida que avanzan en su aprendizaje, los cuales pueden ser donados para apoyar causas sociales. Al mismo tiempo, los profesores son recompensados por su contribución solidaria, y las ONG tienen la posibilidad de transformar estos tokens en formación gratuita para sus beneficiarios. Este enfoque establece una economía circular educativa que promueve la motivación, la transparencia y la solidaridad.
Las empresas involucradas también se benefician al recibir certificados ESG, reconocimiento público y visibilidad sobre su impacto social. Cada token donado corresponde a horas de enseñanza efectivamente impartidas, lo que facilita un seguimiento claro del impacto positivo de esta iniciativa.
Bastida subraya la importancia del compromiso empresarial en esta causa: “El idioma abre puertas, pero muchos nunca han tenido la llave. Con RingHumanity, las compañías pueden convertirse en motores de cambio social simplemente formando a sus equipos”. Esta visión solidaria ha llevado a Bastida a involucrarse personalmente en el desarrollo de RingHumanity, reforzando la misión de que el conocimiento debe ser compartido y que, al aprender unos, todos se benefician.




