Siria: La Delicada Tensión del Alto El Fuego

María MR

El enviado especial del Secretario General para Siria, Geir Pedersen, ha manifestado serias preocupaciones en torno al alto el fuego establecido el pasado 19 de julio en Suweida. Durante una reciente comparecencia ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Pedersen advirtió que esta tregua se enfrenta a desafíos significativos que podrían llevar a una reanudación violenta en cualquier momento. Para él, la situación actual parece más una pausa temporal que una base sólida que garantice la estabilidad a largo plazo en la región.

El enviado también subrayó que, a pesar de un mes de calma militar, existe el riesgo de un deterioro en el clima político, acentuado por la creciente retórica violenta en el área. Destacó la creación de un comité destinado a supervisar la gobernanza en Suweida y la creciente presión para la intervención de actores externos, lo que intensifica las sospechas de intenciones separatistas y complica aún más el escenario regional.

Pedersen hizo un llamado a las fuerzas de seguridad de las autoridades provisionales, instándolas a actuar como garantes de la protección de todos los ciudadanos sirios, en lugar de convertirse en una amenaza. En el contexto de las próximas elecciones a la Asamblea Provisional del Pueblo, enfatizó la necesidad de una transición que trascienda acuerdos temporales, abogando por un proceso inclusivo y transparente que dé lugar a una nueva constitución consensuada y a elecciones libres y justas.

Por su parte, Tom Fletcher, coordinador de Socorro de Emergencia de la ONU, ofreció un panorama igualmente sombrío, revelando que más de 185,000 personas se han visto desplazadas en Suweida, Daraa y otras zonas, lo que ha sobrecargado los servicios de asistencia en la región. La situación financiera es alarmante; el llamamiento humanitario para 2025 se encuentra financiado solo en un 14%, lo que provocará un recorte del 40% en el personal humanitario, afectando especialmente a las organizaciones no gubernamentales.

Fletcher instó a invertir en el desarrollo y la reconstrucción a largo plazo, sugiriendo que es fundamental crear las condiciones necesarias para que la misión humanitaria evolucione hacia una recuperación sostenible liderada por Siria. Sin un financiamiento adicional, advirtió que los esfuerzos de ayuda no solo serán insostenibles, sino que su alcance se verá cada vez más limitado.