El Secretario General de la ONU, António Guterres, ha manifestado su firme compromiso con las víctimas del devastador terremoto que ha azotado el este de Afganistán, donde se reporta la muerte de al menos 800 personas. En un emotivo mensaje de solidaridad, Guterres ofreció sus condolencias a las familias de los fallecidos y expresó su deseo de pronta recuperación para los heridos.
Las agencias de la ONU en el terreno han destacado la gravedad de los daños en cuatro provincias, entre ellas Nangarhar y Kunar, donde ya se han iniciado las labores de socorro. El sismo, que tuvo lugar alrededor de la medianoche, dejó a muchas personas atrapadas bajo los escombros, intensificando el temor de la población.
Se ha establecido que el epicentro del temblor se localizó a una profundidad de solo ocho kilómetros, causando temblores que se sintieron hasta en Kabul y en Islamabad, la capital de Pakistán. La asistencia humanitaria está siendo coordinada por organizaciones como la Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán (UNAMA) y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).
La Organización Mundial de la Salud ha enviado equipos sanitarios a diversos hospitales para satisfacer las urgentes necesidades de atención médica, suministrando medicamentos y otros materiales esenciales para salvar vidas. Por su parte, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha alertado sobre los riesgos que corren miles de niños tras el desastre. Sus equipos trabajan en las áreas afectadas realizando evaluaciones y brindando atención médica de emergencia. Además, están distribuyendo bienes esenciales como medicamentos, ropa de abrigo y utensilios de cocina a las familias que han perdido todo.
La ONU tiene una presencia continua en Afganistán desde 1949, y en la actualidad, más de 20 agencias colaboran para abordar diversos desafíos, incluida esta catástrofe. La agencia de refugiados, ACNUR, ha señalado que se temen más de 2000 heridos solo en la provincia de Kunar, haciendo un llamado a la comunidad internacional para que apoye las labores de socorro.
Las condiciones en las que se realiza el trabajo de asistencia son complicadas, debido a que algunas comunidades remotas solo son accesibles a pie. Las autoridades locales han intensificado esfuerzos, utilizando maquinaria pesada para despejar bloqueos en las carreteras y facilitando el transporte de heridos en helicóptero a los hospitales principales de Jalalabad y Asadabad.
Este reciente terremoto se suma a la ya trágica situación que enfrenta el país, uno de los peores momentos en la historia reciente de Afganistán, menos de dos años después de seísmos que causaron miles de muertes y heridos en la región de Herat. La ayuda humanitaria es crucial en estos momentos críticos, y se hace un llamado urgente a la comunidad internacional para que actúe con rapidez.





