Sudán del Sur: Alerta de la ONU Sobre el Inminente Riesgo de Guerra

María MR

Sudán del Sur se encuentra al borde de un conflicto a gran escala, según un informe alarmante presentado por la Comisión de Derechos Humanos del país ante la Asamblea General de la ONU. Este organismo independiente advirtió sobre la creciente violencia armada, las detenciones políticas y las violaciones sistemáticas de los derechos humanos.

El comisionado Barney Afako expresó su seria preocupación por el estado de la transición política y subrayó que el alto el fuego no se respeta, con fuerzas gubernamentales bombardeando áreas civiles. Desde marzo, más de 370,000 personas han sido desplazadas, lo que eleva la cifra total a casi 2.6 millones de desplazados internos en Sudán del Sur, además de alrededor de 600,000 refugiados en países vecinos.

Yasmin Sooka, presidenta de la comisión, denunció el impacto devastador de la violencia en la población civil. «Una vez más, se bombardea a la población civil, se viola a las mujeres y se desplaza a los niños. Esta guerra provocada por el hombre es evitable», afirmó.

El informe también destacó que las luchas por el poder político están íntimamente ligadas a tensiones étnicas y agravios locales, lo que ha incrementado la desconfianza entre los firmantes del Acuerdo de Paz Revitalizado de 2018. La corrupción se presenta como un factor clave en esta crisis, con miles de millones de dólares de ingresos petroleros desviados, mientras la población sufre de hambre y falta de servicios básicos.

La Comisión instó a la comunidad internacional a tomar medidas concretas para garantizar la rendición de cuentas y acelerar la creación del Tribunal Híbrido para Sudán del Sur. «La paz no se logrará con palabras ni apretones de manos, se logrará con acciones concretas», insistió Sooka, enfatizando la necesidad urgente de reformas en las instituciones de justicia.

Establecida en 2016, la Comisión de Derechos Humanos de Sudán del Sur revisa las violaciones de derechos humanos en el país y opera sin compensación económica para sus miembros, reflejando el desafío que enfrenta Sudán del Sur en su búsqueda de justicia y paz duradera.