Transformaciones de la Piel del Rostro Tras una Pérdida de Peso Rápida: Perspectivas de la Fundadora de los Centros de Estética Marquessa

María MR

La pérdida rápida de peso es una preocupación estética que puede impactar significativamente la apariencia del rostro, generando un efecto de flacidez inesperado. Este fenómeno se vuelve especialmente relevante conforme se acerca el verano, época en la que muchas personas adoptan dietas drásticas o medicamentos para adelgazar en busca de una figura más estilizada en poco tiempo. Eva Collar, esteticista y fundadora de los Centros de Estética Marquessa, destaca que la piel facial es una de las primeras áreas que se ven afectadas por estos cambios repentinos.

Collar explica que, al disminuir el volumen del rostro, la piel pierde su sujeción, lo que puede resultar en flacidez y una notable falta de firmeza. Este proceso se traduce en un óvalo facial menos definido y un aspecto más cansado o envejecido. Además, muchas veces, la rápida pérdida de peso va acompañada de una eliminación de líquidos que afecta negativamente la calidad de la piel, volviéndola más seca y apagada.

Para contrarrestar estos efectos, la esteticista recomienda seguir un plan de pérdida de peso gradual, complementado con un estilo de vida saludable y, si es necesario, tratamientos estéticos. Aquellos que ya han sufrido una pérdida de peso rápida tienen opciones, como el tratamiento Skin Touch Lifting, que busca restaurar la firmeza y vitalidad del rostro de manera no invasiva.

Este tratamiento combina cuatro técnicas: radiofrecuencia, electroestimulación, crioterapia y terapia infrarroja. Su objetivo es estimular la producción de colágeno y elastina, mejorar la circulación sanguínea y eliminar toxinas, al tiempo que proporciona luminosidad a la piel. Collar enfatiza que uno de los factores distintivos de Skin Touch Lifting es su aplicación personalizada, que incluye una limpieza facial profunda adaptada a cada tipo de piel.

Con una duración aproximada de 20 minutos, el tratamiento se lleva a cabo de forma meticulosa, trabajando cada grupo muscular del rostro de manera individual. Según la experta, en cinco sesiones se pueden lograr resultados visibles, como un rostro más descansado y firme. El coste de cada sesión es de 95 euros y se puede recibir el tratamiento en los Centros de Estética Marquessa, ubicados en Oviedo y Gijón.