El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha adjudicado un proyecto esencial para mejorar la calidad de vida de los residentes en los distritos madrileños de Puente y Villa de Vallecas. Con una inversión de 598.778 euros, el gobierno busca reducir el ruido generado por el tráfico en la M-40, que afecta principalmente a lugares cercanos como el Instituto de Educación Secundaria Palomeras-Vallecas y el Campus Sur de la Universidad Politécnica de Madrid.
El plan incluye la instalación de una pantalla antirruido con una longitud de 241,75 metros y una altura de 3,5 metros. Esta barrera acústica está diseñada para aislar eficazmente el ruido del tráfico, usando una estructura metálica asentada sobre una cimentación pilotada. Su recorrido sigue mayormente paralelo a la M-40, exceptuando un tramo que cruza perpendicularmente un colector del Canal de Isabel II.
Las obras son parte del Plan de Acción contra el Ruido, Fase II, que engloba el estudio y propuestas de mejoras para el tramo de entre los kilómetros 11,25 y 19,5 de la autovía. El objetivo primordial es reducir la contaminación acústica, impactando positivamente en la salud y bienestar de la población afectada.
Las medidas propuestas cumplen con la normativa europea en cuanto a la evaluación y gestión del ruido ambiental, la cual exige a los estados miembros implementar estrategias para reducir la exposición de sus ciudadanos al ruido. Esta iniciativa se enmarca dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, que pretende impulsar la sostenibilidad y eficiencia energética en la Red de Carreteras del Estado, con apoyo de fondos europeos como NextGenerationEU.
La implementación de esta infraestructura responde a la imperiosa necesidad de mitigar los impactos negativos de las infraestructuras de transporte en el entorno urbano, promoviendo una ciudad más silenciosa y habitable. Gracias a este tipo de iniciativas, Madrid avanza hacia un modelo de movilidad más sostenible y respetuoso con el entorno y sus habitantes.




