En el primer trimestre de 2025, los alojamientos turísticos en la Unión Europea registraron un total de 452,4 millones de noches de estancia, marcando una ligera disminución del 0,2% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Según las estadísticas mensuales de Eurostat, enero se destacó con 139,0 millones de noches, lo que representa un incremento del 3,5% respecto al mismo mes de 2024. Sin embargo, en febrero el panorama se tornó menos optimista al contabilizarse 147,7 millones de noches, redondeando una caída del 0,8%. El descenso más pronunciado se observó en marzo, donde se alcanzaron 167,7 millones de noches, un 2,7% menos que en marzo de 2024.
Las fluctuaciones en las cifras se atribuyen a la distribución de las vacaciones en el calendario. Este año, se produjo un desplazamiento de estancias de febrero a marzo, influenciado por las vacaciones escolares en torno al carnaval. Este efecto se acentuará en abril, debido a la celebración de la Semana Santa.
Aproximadamente el 45,6% de todas las noches de estancia en el primer trimestre de 2025 correspondieron a visitantes internacionales, aunque las cifras varían significativamente entre los países de la UE. Malta se posicionó a la cabeza en la proporción de estancias extranjeras, con un impresionante 91,2%, seguida por Chipre con un 85,7% y Luxemburgo con un 80,4%. En contraste, Polonia y Rumanía mostraron un porcentaje de visitantes foráneos considerablemente menor, con solo el 18,6% y el 20,1%, respectivamente.
A pesar de la disminución general, los turistas internacionales experimentaron un ligero aumento del 1,1% en comparación con el primer trimestre de 2024. Las noches de estancia de visitantes nacionales, en cambio, se redujeron en un 1,3%. Los mayores incrementos de estancias de turistas extranjeros se registraron en Letonia, que mostró un crecimiento notable del 18,5%, seguido por Malta y Finlandia, con aumentos del 17,2% y 10,6%, respectivamente. Por otro lado, Irlanda, Croacia y Suecia enfrentaron las mayores caídas en el número de visitas extranjeras, con descensos del 23,1%, 16,7% y 11,5%.
Los datos reflejan no solo las tendencias del turismo en la región, sino también las fluctuaciones estacionales y su impacto en la economía turística de cada país. La evolución de estos índices será fundamental para entender cómo se desarrollará la temporada alta en los próximos meses y cómo responderán los destinos a los cambios en la demanda.




