UNRWA: Supervivencia y Desafíos de la Población en Gaza

María MR

La situación en Gaza alcanza niveles alarmantes, con una crisis de desnutrición que afecta gravemente a la población infantil. El comisionado general de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), Philippe Lazzarini, denunció que uno de cada cinco niños en la región sufre hambre, una situación que él describió como la de «cadáveres andantes». En este contexto, más de 100 personas, principalmente menores, han muerto a causa de la falta de alimento, mientras que aquellos que logran llegar a las clínicas de la UNRWA se presentan demacrados y en condiciones críticas.

Lazzarini destacó que los trabajadores de salud también enfrentan serias dificultades; muchos de ellos sobreviven con una sola comida al día, usualmente compuesta de lentejas. Este estado de desnutrición extremo ha llevado a un aumento en los episodios de desmayo entre los profesionales, lo que pone en riesgo el funcionamiento del sistema humanitario en la zona.

Las familias se encuentran en una situación desgastante; muchos padres, abrumados por el hambre, son incapaces de cuidar adecuadamente a sus hijos. Aquellos que buscan atención médica se enfrentan a una falta de energía y recursos para seguir las indicaciones necesarias para mejorar su estado de salud. Lazzarini advirtió sobre el colapso inminente de numerosas familias y la grave amenaza que pesa sobre su existencia.

Ante esta crisis humanitaria, el comisionado general hizo un llamado urgente para que se permitan las entregas de ayuda humanitaria sin restricciones a Gaza, haciendo hincapié en que hay alrededor de 6000 camiones con alimentos y suministros médicos esperando en Jordania y Egipto. En paralelo, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, solicitó un acceso pleno para la asistencia y una solución política al conflicto, afirmando que «la paz es la mejor medicina».

La Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) también ha reportado que más de un millón de niños están padeciendo las consecuencias de la creciente inseguridad alimentaria. Durante las primeras semanas de julio, se observó un incremento del 9% en la desnutrición aguda grave entre los menores examinados, con cifras aún más alarmantes en la Ciudad de Gaza, donde la prevalencia asciende al 16%.

La escalada del conflicto ha llevado a un aumento en los bombardeos por parte de las fuerzas israelíes, resultando en nuevas órdenes de desplazamiento y una intensificación de las operaciones terrestres. Entre el 16 y el 23 de julio, se registraron 646 muertes y 3438 heridos, acumulándose al menos 59.219 palestinos muertos y 143.045 heridos desde el inicio del conflicto el 7 de octubre de 2023.

Además, preocupa la desaparición de jóvenes que han ido en busca de comida a puntos de distribución dedicados. En el último mes, al menos nueve familias han denunciado que sus hijos adolescentes no han regresado, con el Ejército israelí confirmando la detención de cinco de ellos y negándoles el acceso a representación legal. La situación de otros cuatro jóvenes sigue siendo incierta, reflejando aún más la desesperante realidad que viven los habitantes de Gaza.