En una emotiva ceremonia que marcó el 80º aniversario de la creación de las Naciones Unidas, el Secretario General António Guterres recordó la historia y los logros de la organización, al mismo tiempo que lanzó un urgente llamado a la unidad y a la renovación del multilateralismo en un contexto global cada vez más complicado. Durante su discurso ante la Asamblea General, Guterres rindió homenaje a figuras pioneras de la ONU, haciendo especial mención al mayor Brian Urquhart, quien, tras vivir las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial, decidió dedicar su vida al servicio de la paz.
El Secretario General destacó la importancia de la paz, señalando que «no implica ingenuidad» y subrayando que es «la búsqueda más valiente, práctica y necesaria de todas». A lo largo de su intervención, enumeró varios de los logros significativos de la ONU, como la erradicación de la viruela y los esfuerzos realizados para prevenir una tercera guerra mundial. Sin embargo, Guterres advirtió sobre las peligrosas amenazas que enfrenta hoy el sistema multilateral, mencionando los conflictos en Gaza, Ucrania y Sudán, donde «los civiles son atacados y el derecho internacional es pisoteado».
Frente a estos desafíos, Guterres alertó sobre los riesgos asociados a una multipolaridad sin instituciones multilaterales fuertes, sugiriendo que el mundo avanza hacia un orden multipolar que podría derivar en conflictos similares a los de la Primera Guerra Mundial. «No solo debemos defender a las Naciones Unidas, sino también fortalecerlas», enfatizó, proponiendo iniciativas como la Agenda 2030 y el Pacto para el Futuro, que buscan renovar la cooperación internacional.
Desde su creación en octubre de 1945, la ONU ha sido concebida como el principal organismo encargado de velar por la paz en un mundo devastado por la guerra. La organización cuenta actualmente con 193 Estados miembros y dos observadores, y su misión de promover el diálogo y la diplomacia continúa siendo un desafío constante. En un tiempo marcado por tensiones crecientes, Guterres instó a la comunidad internacional a actuar con claridad, valentía y convicción para cumplir con la promesa de paz que la ONU representa.





