Los programas de alimentación escolar están desempeñando un papel fundamental en la lucha contra el hambre y mejorando la nutrición de más de 85 millones de estudiantes en 18 países de América Latina y el Caribe, según información de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Este tema fue abordado en el Foro Regional de Alimentación Escolar que se lleva a cabo en San Pedro Sula, Honduras, donde Máximo Torero, representante interino de la FAO para la región, enfatizó la necesidad de políticas que respondan a los desafíos económicos y a los complejos eventos climáticos que afectan la seguridad alimentaria.
Torero destacó la importancia de estos programas, afirmando que «llegan a quienes más lo necesitan, absorben el impacto de las crisis y fortalecen la resiliencia de las comunidades». Además, presentó un informe sobre las intervenciones de la FAO en la región, señalando que la organización ha apoyado la creación de más de 23.000 escuelas sostenibles, incentivando la promoción de huertos pedagógicos y compras locales que integran la alimentación con la producción y el desarrollo territorial.
El representante de la FAO subrayó que la alimentación escolar debe ser “saludable, sostenible y parte de una visión tanto para el presente como para el futuro”, considerándola como una inversión en el desarrollo humano con un alto retorno. Torero también hizo énfasis en la necesidad de identificar acciones para optimizar la eficiencia de las fuentes de financiamiento actuales y guiar el gasto público en esta área.
Por su parte, Daniela Godoy, responsable de Políticas de Seguridad Alimentaria y Nutricional para la región, destacó que estos programas son esenciales para establecer sistemas agroalimentarios sostenibles y promover dietas saludables, contribuyendo así a la seguridad alimentaria y la nutrición de millones de escolares.
El Foro, organizado por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y respaldado por el Gobierno de Honduras, reunió a altos funcionarios, ministros, embajadores y expertos de diferentes instituciones, quienes compartieron sus experiencias y estrategias en la implementación de políticas de alimentación escolar.





