Amazon ha puesto en marcha un sistema de cumplimiento avanzado que utiliza inteligencia artificial (IA) para supervisar las transacciones y asegurar que se cumplan las regulaciones a nivel global. Esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia que busca mitigar los riesgos asociados con las sanciones y otras normativas, las cuales pueden acarrear importantes consecuencias financieras y reputacionales para la empresa.
El sistema, denominado Amazon Compliance Screening, tiene la capacidad de analizar alrededor de 2 mil millones de transacciones diarias en más de 160 negocios a nivel mundial. Esto incluye la supervisión de diversas listas de sanciones de diferentes jurisdicciones, como las del Departamento del Tesoro de EE. UU. y el Tesoro de Su Majestad del Reino Unido. A medida que las regulaciones se vuelven más estrictas, Amazon debe mejorar su precisión y eficiencia en las operaciones de cumplimiento para evitar embotellamientos que afecten la experiencia del cliente.
La arquitectura de este sistema se organiza en tres niveles. En el primer nivel, un motor de screening utiliza algoritmos sofisticados para identificar posibles coincidencias con entidades que aparecen en listas de sanciones. En el segundo nivel, se emplean modelos de aprendizaje automático para filtrar coincidencias de baja calidad, lo que minimiza los falsos positivos y permite que los equipos de cumplimiento se concentren en riesgos reales. Finalmente, el tercer nivel involucra un sistema de investigación impulsado por IA que evalúa las coincidencias de alta calidad, recopilando información relevante y analizándola de acuerdo con procedimientos operacionales estándar, generando resúmenes de casos y recomendaciones basadas en análisis detallados.
Los agentes de IA que forman parte de este sistema están diseñados para abordar distintos aspectos del proceso de investigación. Entre ellos se encuentran los agentes de coincidencia de nombres, que utilizan técnicas para reconocer variaciones y convenciones culturales en los nombres, así como agentes de coincidencia de direcciones que validan y analizan datos geográficos. Gracias a esta colaboración, el sistema logra una precisión del 96%, procesando automáticamente más del 60% de los casos, una mejora significativa en comparación con las revisiones manuales.
Este avance ha sido impulsado por lecciones aprendidas en el camino, como la importancia de contar con procedimientos operativos estándar bien definidos y el valor de un desarrollo iterativo de agentes. Además, el diseño de herramientas adecuadas y la observación desde el inicio del proceso han sido fundamentales para el éxito del sistema de cumplimiento.
A través de estas iniciativas, Amazon demuestra cómo la inteligencia artificial puede transformar las prácticas de cumplimiento, mejorando la eficiencia y manteniendo altos estándares regulatorios en un entorno normativo en constante evolución.





