América Latina: Iniciativas para Celebrar el Día del Aire Limpio y Proteger la Salud

María MR

Cada 7 de septiembre se celebra el Día Internacional del Aire Limpio por un cielo azul, una fecha en la que el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) destaca las alarmantes consecuencias de la contaminación del aire. Según informes, esta problemática fue responsable de aproximadamente 8,1 millones de muertes prematuras en 2021, convirtiéndose en la segunda causa de muerte en el mundo, incluso por encima del tabaco.

La situación a nivel global es preocupante, ya que el 99% de la población mundial vive en áreas donde la calidad del aire no cumple con las directrices establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). De las muertes atribuibles a la contaminación, el 89% se registran en países de ingresos bajos y medianos, donde las comunidades más vulnerables son las que enfrentan una mayor exposición y cuentan con menos medidas de protección.

La ONU hace un llamado a la acción, instando a gobiernos y a la sociedad civil a unirse a la Carrera por el Aire Limpio. En esta línea, América Latina y el Caribe han iniciado diversas iniciativas junto al PNUMA y con la colaboración de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Las medidas abarcan desde la cooperación regional hasta el desarrollo de legislaciones específicas sobre la calidad del aire, logrando avances significativos en varios países.

En México, el programa “Hoy no circula”, activo desde 1989, ha ayudado a reducir el tráfico vehicular y mejorar la calidad del aire en la Ciudad de México, una de las ciudades más contaminadas del mundo durante la década de los 90. Las rigurosas inspecciones de emisiones, junto con el fomento del transporte público, han dado resultados positivos en la reducción de emisiones y en la salud de sus habitantes.

Colombia, por su parte, está combinando eventos deportivos con acciones para combatir la contaminación. El Maratón de Medellín, que se celebra en el marco del Día Internacional del Aire Limpio, ha sido una de estas iniciativas. Gracias a inversiones en transporte eléctrico y normativas ambientales, la ciudad ha logrado disminuir su contaminación en casi un 40% y reducir la temperatura local en más de 2°C en los últimos años.

Pese a los avances, los desafíos siguen siendo significativos. Sin embargo, las políticas implementadas y el creciente interés público por la calidad del aire ofrecen una esperanza tangible de un futuro más saludable y sostenible para todos.