El flujo de correo internacional hacia Estados Unidos ha sufrido una notoria reducción del 81% desde la entrada en vigor de la eliminación de la exención arancelaria conocida como de minimis, que comenzó el pasado 29 de agosto. Este drástico descenso ha sido documentado por la Unión Postal Universal (UPU), organismo especializado de la ONU en el ámbito postal, que ha anunciado el desarrollo de una solución técnica de emergencia para restablecer el flujo de envíos.
La UPU señala que la decisión de Estados Unidos de poner fin a la importación libre de impuestos para bienes de bajo valor ha generado una crisis sin precedentes en el sistema postal internacional. La respuesta de la comunidad postal no se ha hecho esperar, con 88 operadores informando sobre la suspensión parcial o total de los envíos hacia el país norteamericano.
Esta nueva medida ha creado un cuello de botella que afecta al comercio electrónico y a la logística postal a nivel global. Muchas aerolíneas y operadores de logística han optado por no asumir la nueva carga de cobro y remisión de aranceles que les ha sido transferida por la Oficina de Aduanas de EE. UU., lo que ha ocasionado una parálisis en las redes postales.
Masahiko Metoki, director general de la UPU, ha enfatizado el compromiso del organismo para asegurar la libre circulación de envíos postales en todo el mundo. Además, ha explicado que se ha desarrollado de manera urgente un sistema que permitirá la reactivación de los envíos hacia Estados Unidos.
La nueva herramienta, conocida como Delivered Duty Paid (Cuota por entrega pagada), permitirá a los operadores postales calcular y cobrar los aranceles correspondientes desde el país de origen a través de una interfaz de programación de aplicaciones. Esta solución se incorporará a la Plataforma de Declaración de Aduanas que utilizan 176 operadores postales.
La UPU también se encargará de ofrecer los mecanismos tecnológicos necesarios para la recolección de datos y la transferencia de montos, así como brindar capacitación al personal postal para asegurar la correcta implementación del sistema. Con este plan, la comunidad postal espera estabilizar el flujo internacional de envíos y mitigar las tensiones provocadas por la nueva política arancelaria.





