Cómo decorar tu escritorio

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Fuente: Pixabay

Ya sea que estés teletrabajando, o bien que tengas en tu propia casa un escritorio para hacer tareas propias como es estudiar algún curso, organizar las facturas y trámites, etc., seguro que lo miras y piensas que no es bonito. Quizá hasta lo tienes oculto.

Si eres de las que te gustaría tener un escritorio “de portada”, entonces nosotros te vamos a ayudar con ello. ¿Cómo? Pues echándote una mano para decorarlo de la mejor forma posible.

La clave para decorar tu escritorio

Uno de los grandes problemas del escritorio es que pasas mucho tiempo organizándolo y, nada más sentarte, ya está todo descolocado y con miles de papeles por todas partes. ¿Te ha pasado? Es algo habitual, pero también porque no se tienen en cuenta algunas claves para decorar. Así que, ¿qué tal si pones en marcha lo siguiente?

1. Tu escritorio, tu espacio

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Un escritorio es un lugar donde trabajar es más sencillo porque te puedes concentrar. Pero a veces, no es solo para ti, sino que toda la familia lo utiliza, lo que hace que haya documentos de uno, de otro…

La solución en este caso es un escritorio con cajones, y que cada uno de ellos sea utilizado por una persona. De esa forma, cuando termina de trabajar uno, ha de guardar todo en su cajón y dejar el escritorio libre para que otra pueda usarlo.

2. Practica el estilo minimalista

Un escritorio no necesita demasiados objetos. De hecho, si es pequeño o estrecho, hasta es contraproducente. Sobre todo porque hablamos de un espacio diminuto que debe tener solo lo necesario. Y eso es: un lapicero, una lámpara y poco más. El resto son cosas que puedes guardar (como hemos comentado antes).

Al tener un escritorio minimalista, conseguirás que se vea siempre ordenado y amplio, aunque eso no quiere decir que no puedas decorarlo con otra cosa. Lo importante es que no lo satures de objetos que, a la hora de trabajar, te van a molestar mucho.

3. Elige una lámpara adecuada

Y por adecuada no nos referimos a que tenga que ser una especial, sino una que sea funcional y que, según el espacio que tengas, sea más o menos grande.

En este caso, hablamos: de una lámpara que te sirva para el trabajo (puede ser de brazo, fija, etc.) y además una que no vaya a ocupar la mitad del escritorio. ¿Por qué? Pues es sencillo, si la lámpara ocupa mucho, te sentirás relegada a un espacio pequeño y eso puede ser incómodo para trabajar.

4. A ordenar se ha dicho

Muy bien, vamos a decorar ese escritorio que tienes. Eso quiere decir: ¡todo fuera! Empieza teniendo un espacio libre de objetos y elementos (de paso lo limpias).

Ahora que tienes ese “lienzo en blanco”, es hora de pensar. ¿Qué es lo que realmente necesitas en el escritorio? Lo primero, será una lámpara, ya que necesitas tener luz adicional para cuando trabajes. Después, necesitarás un ordenador, que sea fijo o portátil. Colócalo.

Ahora el espacio se ha reducido, así que, si además necesitas escribir a menudo, tienes que encontrar un lugar donde hacerlo sin que te moleste o te sientas recluida a un espacio “chiquitín”.

Antes de añadirle más cosas, te recomiendo que te alejes un poco del escritorio y lo observes. ¿Cómo se ve? Es posible que lo veas elegante y con poquitas cosas, como si fuera muy funcional. Entonces, el siguiente paso va a ser el de colocar aquello que sea imprescindible: una foto, el lapicero, etc. Recuerda, ha de ser imprescindible porque de lo que se trata es de que no acumules objetos en él. Sino de que se vea realmente que es una zona de trabajo donde de verdad se puede trabajar.

5. Usa almacenamiento

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Como sabemos que si tienes un escritorio quiere decir que tienes muchos documentos o que hay muchos papeles, lo mejor es que utilices zonas de almacenaje para no tenerlo todo a la vista. Eso sí, recuerda que, hasta en esos lugares, hace falta un orden para que no sea un caos todo.

Para ello puedes optar tanto con escritorios con cajones como muebles de almacenaje para despachos, que pueden conjuntarse con ese elemento principal de la estancia.

6. La guinda del escritorio

Y ya para finalizar, ¿por qué no poner algo especial en el escritorio? Sí, hemos dicho que solo lo necesario, pero un toque especial no viene mal.

Con ello nos referimos, por ejemplo, a una vela, una caja para quemar incienso, un jarrón pequeño de flores… Elige un objeto con el que estés cómoda o te ayude a trabajar mejor, y ubícalo en el escritorio. De esa manera, estarás personalizándolo a tu gusto.

Te recomendamos que esto no sea demasiado grande ni ocupe mucho espacio, solo lo necesario sin que, por ello, estés perdiendo o te sientas incómodo para trabajar en el resto del escritorio. Si pasa eso, podrías considerar poner alguna estantería donde coloques la decoración y dejes el escritorio para su función principal: trabajar.