Inteligencia Artificial: Por una Respuesta Multilateral Justa y Respetuosa de los Derechos Humanos

María MR

El Secretario General de la ONU, António Guterres, ha enfatizado la apremiante necesidad de modernizar el multilateralismo durante su intervención en la Cumbre de los BRICS, celebrada en Río de Janeiro, Brasil. Guterres destacó que la cooperación internacional es crucial en un mundo cada vez más interconectado y que el respeto al derecho internacional es fundamental para construir confianza entre los países.

Durante la cumbre, Guterres abordó los retos que enfrenta el sistema internacional, subrayando que la reforma de instituciones como la ONU es vital para que sirvan a todos los pueblos del mundo. «La cooperación es la mayor innovación de la humanidad», afirmó el Secretario General, quien abogó por un multilateralismo que abarque a todas las naciones sin excepción.

Uno de los puntos centrales de su discurso fue el impacto de la inteligencia artificial, una herramienta que, a su juicio, tiene el potencial de transformar economías y sociedades. Sin embargo, Guterres expresó su preocupación por los riesgos asociados al uso de esta tecnología, incluyendo su posible conversión en un arma. Ante este panorama, instó a establecer una gobernanza de la inteligencia artificial basada en principios de equidad y derechos humanos.

Guterres también hizo referencia al Pacto para el Futuro, aprobado por la Asamblea General de la ONU, que busca crear un nuevo marco de confianza y cooperación internacional. Este pacto contempla la formación de un Grupo Científico Internacional independiente, que ofrecerá directrices accesibles sobre inteligencia artificial a todos los Estados miembros. El Secretario General subrayó la importancia de garantizar que los beneficios de la IA alcancen a todos los países, especialmente a aquellos en vías de desarrollo, quienes deben jugar un papel activo en su gobernanza.

Refiriéndose a los desequilibrios estructurales del sistema global, Guterres advirtió que no es posible gestionar la IA de manera justa y efectiva sin abordar problemas fundamentales como la falta de representación de los países en desarrollo en las instancias de decisión. En un contexto multipolar, llamó a adaptar la gobernanza multilateral a las nuevas realidades, proponiendo reformas en el Consejo de Seguridad y en la arquitectura financiera internacional, que se diseñaron en un momento muy distinto.

La cumbre de los BRICS, que reunió a once naciones, incluidos Arabia Saudí, Egipto, Etiopía, Emiratos Árabes Unidos, Irán e Indonesia, destacó la creciente relevancia de este bloque en el orden internacional. Guterres concluyó su intervención con un llamado a triplicar la capacidad de los bancos multilaterales de desarrollo para atender las necesidades de los países en desarrollo y a establecer mecanismos de reestructuración de deudas, reforzando así la importancia de la colaboración global en la gestión de estos desafíos contemporáneos.