La Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos (UNOC3) ha comenzado a redoblar esfuerzos en la búsqueda de un futuro sostenible para los mares del mundo, destacando la importancia de la ciencia en este empeño. En la Riviera Francesa, el buque noruego Statsraad Lehmkuhl, un histórico velero de 98 metros construido en 1914, se ha convertido en un punto de encuentro para 50 estudiantes de ciencias, junto a destacados científicos que regresaron de una expedición de 46 días. Esta colaboración subraya la urgencia de comprender y proteger los océanos.
El Statsraad Lehmkuhl, que arribó a Puerto Lympia en Niza, fue modernizado recientemente con tecnología oceánica avanzada, transformándose en una plataforma de investigación única. Su actual expedición, que comenzó en Bergen, Noruega, enfatiza la integración de la ciencia y la educación en un contexto de sostenibilidad. Esta misión forma parte del Decenio de las Naciones Unidas de las Ciencias Oceánicas y colabora con un programa de formación avanzada de la Agencia Espacial Europea (ESA), centrado en la conexión de datos satelitales y observaciones marinas.
Craig Donlon, oceanógrafo de la ESA y director de la expedición, subrayó la necesidad de fusionar la ciencia con la tradición náutica para explorar los océanos de forma más efectiva. El barco recibe datos satelitales en tiempo real que lo orientan en su investigación, al tiempo que los estudiantes trabajan en diversos proyectos relacionados con el océano.
El desafío es significativo; los jóvenes deben someterse a largas horas de investigación en condiciones exigentes. Sin embargo, esto también representa una valiosa oportunidad para contribuir al conocimiento científico. Hasta la fecha, se han recopilado aproximadamente 15 terabytes de datos, que son fundamentales para tomar decisiones políticas informadas sobre el medio ambiente.
Entre los estudiantes se encuentra Pablo Álvarez, un aspirante a astronauta centrado en la teledetección de la superficie oceánica. Su trabajo con imágenes satelitales busca proporcionar información crucial sobre la dinámica de los mares, lo cual es indispensable tanto para científicos marinos como para aquellos que estudian la Tierra desde el espacio.
Lena Schaffeld, otra de las participantes, observa con satisfacción que hay más mujeres que hombres en esta expedición, un cambio significativo en un ámbito historiado tradicionalmente masculino. Se enfoca en la creciente problemática de los microplásticos en el océano y está ansiosa por analizar las muestras recogidas.
La colaboración de los estudiantes con expertos y el apoyo del enviado especial de la ONU para el océano son aspectos esenciales para el éxito de esta iniciativa. Donlon enfatiza que las discusiones y decisiones basadas en evidencias que se generen en la Conferencia fortalecerán las sociedades y ayudarán a proteger el medio ambiente, recordando que un océano sostenible es vital para un futuro próspero.





