Julia Medrano: Reina del Pincho Medieval de Almazán Aspira a Ser Chef Medieval 2025 en Casa

Sergio Ramirez chef

Julia Medrano, la veterana cocinera del Hotel Villa de Almazán, se alista para representar a su localidad en la final internacional del XVII Concurso de Pinchos y Tapas Medievales, que se celebrará del 14 al 16 de noviembre. Con 78 años y una energía inquebrantable, Medrano participará con su creación ‘La vida es un carnaval’, un pincho que promete una fusión única de sabores y emociones.

Conocida como la reina del pincho medieval de Almazán, Medrano ya se había destacado en el certamen local, donde fue galardonada el pasado marzo. “Yo siempre trabajo para ganar”, comenta con humor, manifestando el honor que siente por representar a su pueblo en este importante evento.

Su propuesta culinaria, ‘La vida es un carnaval’, combina una base de masa fina de pan con bogavante, complementada con bacalao al pilpil, brotes tiernos de cebolla, una emulsión de vino y setas locales. Esta mezcla de ingredientes refleja tanto la tradición como la modernidad, un principio clave en el concurso que restringe el uso de productos posteriores al descubrimiento de América.

Medrano es una figura emblemática en la gastronomía adnamantina y ha participado en todas las ediciones del certamen local, sumando veintiuna participaciones y defendiendo a Almazán en cinco finales internacionales celebradas en diferentes localidades como Coria y Hondarribia. Su dedicación y pasión por la cocina la han convertido en un emblema del certamen, donde también ha sido pionera en la Red de Ciudades y Villas Medievales.

“Puede que sea mi última vez, o puede que no”, bromea Medrano, que a pesar de su jubilación sigue con un ardiente deseo de cocinar y representar a su masa. Este año, además de competir, asumirá el rol de anfitriona, recibiendo a seis cocineros de diversas localidades de España y Portugal que también buscan el título de Chef Medieval 2025.

A través de su pincho, Medrano no solo busca alzarse con el galardón, sino que también desea reafirmar la posición de Almazán como la capital del sabor medieval. La reina del pincho regresa a la cocina con la misma pasión y autenticidad que siempre la han caracterizado, prometiendo una competencia memorable.