La Crisis Alimentaria en Gaza: Una Estrategia Intencionada

María MR

El comisionado general de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), Philippe Lazzarini, ha realizado fuertes acusaciones sobre la situación actual en Gaza, describiendo la hambruna masiva que sufre la región como “construida y deliberada”. En una reciente publicación en redes sociales, Lazzarini lamentó la pérdida de más vidas infantiles debido a la desnutrición y subrayó que Israel mantiene el control total sobre el acceso humanitario en la Franja de Gaza.

Lazzarini criticó el sistema de distribución de la Fundación Humanitaria de Gaza, apoyado por Israel y Estados Unidos, afirmando que este mecanismo está diseñado para cumplir objetivos militares y políticos. Según él, la ineficacia de este sistema es evidente, ya que causa más muertes de las que puede prevenir.

A pesar de que Israel ha anunciado el envío de ayuda humanitaria a través de lanzamientos en paracaídas desde Egipto y Emiratos Árabes Unidos, Lazzarini calificó este método como “el más costoso e ineficiente” para la entrega de asistencia, sugiriendo que es una simple distracción de la falta de acción efectiva por parte de las autoridades. Agregó que UNRWA tiene alimentos y asistencia médica equivalentes a 6,000 camiones que están estancados en Egipto y Jordania, listos para ser enviados a Gaza.

Por otro lado, la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) también manifestó su preocupación por las “numerosas dificultades” en el terreno que impiden la entrega efectiva de ayuda. Indicaron que la violencia cerca de las rutas designadas y las instalaciones humanitarias representa un riesgo tanto para el personal como para los recursos disponibles. La situación se ve agravada por los saqueos ocasionados por bandas armadas y el clima de desesperación entre la población civil.

OCHA también señaló que las fuerzas israelíes han retrasado y negado el acceso a convoyes de la ONU y ONG, lo que interrumpe las cadenas de suministro. Destacaron la falta de equipos logísticos adecuados y el deterioro de la infraestructura civil como obstáculos adicionales.

Para mejorar esta situación, OCHA exigió que se garantice la seguridad de los trabajadores humanitarios y se facilite el acceso a la asistencia. Esto incluye la necesidad de carreteras transitables y despejadas, así como el ingreso de suministros esenciales y combustible. La agencia resaltó la urgencia de garantizar el tránsito seguro de la población y facilitar visados para el personal humanitario.

Si se cumplen estas demandas, la ONU ha planteado la posibilidad de intensificar su operación humanitaria durante 30 días, con la opción de prorrogarla. Esta operación se enfocará en la distribución de alimentos, la restauración de servicios de salud, y la mejora en el acceso a agua y saneamiento, así como en la atención de la desnutrición de aproximadamente 200,000 personas desplazadas. Sin embargo, OCHA enfatizó que estos esfuerzos están condicionados a la eliminación de los obstáculos actuales y a un compromiso internacional sostenido.