Mujeres Que Huyen de El Fasher: Hambre, Violaciones y Bombardeos en Sudán

María MR

En Sudán, la crisis humanitaria se agudiza con un impacto devastador en la vida de las mujeres. Según la agencia de la ONU dedicada a la igualdad de género, la violación ha emergido como un arma de guerra, y ser mujer en esta nación se traduce en un constante enfrentamiento a la hambruna, la violencia y la muerte. Anna Mutavati, directora regional de ONU Mujeres para África Oriental y Meridional, ha revelado las desgarradoras experiencias de mujeres sobrevivientes en El Fasher, el epicentro de la catástrofe actual, donde el asedio y los ataques han cambiado para siempre la vida de sus habitantes.

Desde la captura de El Fasher a finales de octubre por las Fuerzas de Apoyo Rápido, la situación ha sido crítica. Los enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas Sudanesas y los paramilitares han llevado a la devastación de comunidades, obligando a millones a desplazarse y exacerbando una crisis humanitaria que ya era alarmante. La violencia sexual y las ejecuciones sumarias han sido documentadas por la ONU, retratando una realidad desgarradora para la población civil.

El acceso a atención médica básica se ha visto severamente comprometido; muchas mujeres embarazadas han tenido que dar a luz en calles, ya que los hospitales han quedado destruidos. Miles de mujeres y niñas han buscado refugio en localidades cercanas con poca o ninguna ayuda humanitaria. Según la Oficina de la ONU para Asuntos Humanitarios, cerca de 89,000 personas han abandonado la región, enfrentándose constantemente a la amenaza de violencia sexual mientras buscan alimentos y agua.

La escasez de productos básicos de higiene ha llevado a situaciones críticas: una caja de compresas puede llegar a costar 27 dólares, mientras que la asistencia humanitaria promedio para una familia de seis es de solo 150 dólares al mes. Así, las familias enfrentan decisiones desgarradoras sobre qué priorizar: comida, medicinas o dignidad.

La búsqueda de alimento recae, en gran medida, en las mujeres de las comunidades rurales, quienes corren riesgos considerables. El pronóstico de hambruna en áreas como El Fasher y Kadugli se hace cada vez más grave, y las tasas de desnutrición aguda en lactantes están en aumento debido a la falta de recursos para sus madres.

Anna Mutavati advirtió que el sufrimiento de estas mujeres repercute en toda la sociedad, haciendo un urgente llamado al fin de la violencia y a un incremento en la asistencia humanitaria, así como al apoyo a iniciativas lideradas por mujeres.

Mientras tanto, Tom Fletcher, responsable humanitario de la ONU, se encuentra en Sudán con la misión de garantizar un acceso humanitario sin restricciones y de detener las atrocidades. Sin embargo, la inestabilidad en regiones como Darfur del Norte persiste, con ataques esporádicos que continúan afectando a la población civil. La ONU ha reiterado la necesidad de protección para los civiles y de un acceso seguro para los trabajadores humanitarios en medio de esta alarmante crisis.