Uno de Cada Cuatro Niños en Europa Sufre Sobrepeso Sin Que Sus Padres Se Den Cuenta

Silvia Pastor

La obesidad infantil se ha convertido en una crisis de salud pública alarmante en Europa, afectando a uno de cada cuatro niños de entre 7 y 9 años. Un informe reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que, a pesar de que la epidemia de obesidad muestra signos de estabilidad, las cifras siguen siendo preocupantes. Este estudio analizó datos de aproximadamente 470,000 menores en 37 países y advierte sobre las potenciales consecuencias severas para la salud, incluyendo diabetes, cáncer y enfermedades cardiovasculares en el futuro.

Un hallazgo fundamental del informe es la «brecha de percepción» existente entre la realidad de la obesidad infantil y la manera en que los padres perciben el peso de sus hijos. Más de la mitad de los progenitores con niños obesos subestimaron su situación, y dos de cada tres creían que sus hijos tenían un peso normal o inferior al adecuado. Esta desconexión puede obstaculizar la prevención y el tratamiento temprano de la obesidad, un hecho que los expertos consideran crítico.

Las desigualdades socioeconómicas también juegan un papel importante en la alimentación de los niños. Solo un 5 % de ellos cumple con la recomendación de consumir cinco raciones diarias de frutas y verduras. Las familias con mayor nivel educativo tienden a adoptar hábitos saludables con más frecuencia, mientras que el consumo de snacks azucarados y salados es más común en hogares con menos formación.

Además, el informe revela que un 39 % de las familias encuestadas en 18 países piden comida a domicilio al menos una vez al mes, lo que refleja una creciente dependencia de alimentos preparados y poco saludables. Si bien las tasas de sobrepeso parecen estar estabilizándose, los incrementos aún son más comunes que las disminuciones, especialmente en el sur de Europa, donde casi uno de cada cinco niños enfrenta problemas de obesidad.

El estudio también menciona la coexistencia de desnutrición y sobrepeso, lo que crea una «doble carga de malnutrición» que resalta las desigualdades persistentes tanto dentro de los países como entre ellos. A pesar de que más del 50 % de los niños se trasladan al colegio de manera activa, se registran altos niveles de sedentarismo, con un 42 % de ellos pasando más de dos horas diarias frente a pantallas durante la semana, cifra que aumenta al 78 % en los fines de semana.

El doctor Kremlin Wickramasinghe, asesor regional de Nutrición, Actividad Física y Obesidad de la OMS en Europa, ha hecho un llamado a una acción política urgente. Ha sugerido que los gobiernos implementen un paquete integral de políticas que incluya impuestos a las bebidas azucaradas y a los alimentos poco saludables, restricciones a la publicidad dirigida a niños, un etiquetado nutricional más claro y la promoción de la actividad física. La situación actual requiere una respuesta coordinada para invertir esta preocupante tendencia y salvaguardar la salud de las futuras generaciones.