Un reciente estudio de Gi Group Holding ha puesto de manifiesto que la desigualdad y la discriminación en el entorno laboral siguen siendo problemáticas significativas para muchos trabajadores. Según el informe «Las Claves del Mercado Laboral Actual», un 15,6% de los encuestados ha visto o experimentado discriminaciones o microagresiones en su lugar de trabajo, lo que indica que, a pesar de los esfuerzos por promover la diversidad e inclusión, persisten brechas notables en las prácticas laborales.
Entre las principales formas de discriminación, los participantes señalaron la edad (21,4%), el género (20,5%) y la situación socioeconómica (15,5%). Notablemente, hay diferencias de género en la percepción de estas discriminaciones: los hombres citan la edad como la principal causa (28,5%), mientras que las mujeres se inclinan hacia el género (25,2%). Los jóvenes de entre 26 y 35 años son los que más a menudo han presenciado casos de discriminación, mientras que aquellos de 35 a 54 años son quienes reportan haberlos experimentado más directamente, con un 17,3%.
El informe también revela que más de la mitad de los encuestados considera que la diversidad forma parte de la cultura corporativa, aunque muchos opinan que las iniciativas deberían ser más visibles. Sin embargo, un 41% de los participantes sostiene que los prejuicios continúan afectando los procesos de contratación y promoción, especialmente entre mujeres y trabajadores más jóvenes.
Respecto a las áreas que requieren mejoras, un 30% de los profesionales indica que las políticas de Diversidad, Inclusión y Pertenencia deberían abarcar no solo la contratación, sino también el desarrollo profesional. Esta opinión es más acentuada entre los jóvenes de 26 a 35 años. Además, un 22,4% aboga por la implementación de programas de educación y concienciación para todos los empleados.
El análisis también evidencia una brecha generacional en cuanto a las oportunidades de desarrollo en el entorno laboral. Aunque un 53,8% sostiene que los trabajadores mayores de 50 años disfrutan de las mismas oportunidades que los más jóvenes, los hombres tienden a hacer esta afirmación con mayor frecuencia que las mujeres. Sin embargo, los participantes indicaron que los mayores enfrentan retos como la adaptación a la tecnología, las diferencias generacionales y estereotipos sobre su capacidad de innovación.
Por otro lado, solo un 31% de los trabajadores cree que los jóvenes tienen las mismas oportunidades que sus colegas mayores. Entre los jóvenes de 18 a 25 años, existe una mayor confianza en la equidad de oportunidades, mientras que menos del 30% de los mayores de 55 lo considera así. Los más veteranos mencionan la falta de experiencia y la presión para adaptarse rápidamente a nuevas competencias como desafíos significativos.
Este análisis demuestra que, a pesar de los avances hacia la equidad laboral, aún persisten numerosos desafíos que las empresas deben abordar para garantizar un entorno verdaderamente inclusivo y diverso.





