Cómo separar una cocina abierta del salón y comedor

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Fuente: Pixabay

Cada vez son más los que se animan a tener un concepto abierto en su hogar. Eso significa que no hay paredes para delimitar las diferentes estancias, uniendo así la cocina, el salón y el comedor en una gran superficie.

El problema, es que cada una de ellas debe tener su «espacio» y ha de fluir todo el ambiente sin que pienses que el sofá forma parte de la cocina; o la isla del comedor. ¿Sabes cómo se consigue eso? Delimitando el lugar.

Cada cosa en su sitio y toda la cocina, salón y comedor en el suyo

Pues sí, no tendrás tabiques, pero sí debes mantener un estilo adecuado para que cada lugar tenga su personalidad, y al mismo tiempo se combine a la perfección con todo ese lugar. Y eso se consigue con algunos trucos que ahora te vamos a recomendar.

1. Usa suelos diferentes

Es una opción, aunque puede ser bastante atrevida, ya que hablamos de poner al menos tres suelos diferentes para conseguir delimitar las partes (cocina, salón y comedor). Esto no quiere decir que debas poner diferentes colores, puedes crear constaste o usar el mismo color pero colocadas de distinta forma.

Eso sí, hablamos de algo que, visualmente, si te gusta que fluya todo, ese suelo va a «cortarte» porque estamos hablando de diferentes estilos (aun cuando escojas la misma pero la coloques diferente).

Lo que sí puedes es crear efectos con alguna alfombra, por ejemplo en la parte del salón.

salon, cocina,comedor
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2. Instala puertas correderas en la cocina, salón y comedor

Es una opción que pocos utilizan, pero que puede ayudar, y mucho, a delimitar espacios. Hablamos de puertas correderas o tabiques móviles que permitan, en ciertas ocasiones, poder abrir o cerrar la puerta. Por ejemplo, si estás cocinando y no quieres que nadie te moleste o que el olor impregne el resto de tu casa.

O si estás viendo una tele y no quieres que en la cocina te escuchen si están cenando los niños.

3. Delimita con muebles

Otra forma de separar ambientes entre la cocina, el salón y el comedor es a través de los muebles. Una librería, una estantería… puede ser ideal para que ponga un límite a las distintas estancias de la habitación, de tal forma que no necesitas nada más.

Visualmente quedará todo integrado, pero indirectamente podrás tener un espacio mucho más separado.

4. Tu cocina, salón y comedor con dos alturas

Es un truco visual muy utilizado, y que puede funcionar bastante bien porque realmente no estás delimitando. Sigues haciendo que fluya todo pero, mientras el salón consta de muebles bajos, que te hacen pensar que está «más bajo», en el comedor la altura se sube, y aún más en la cocina.

Esto es porque lo que se hace es pensar en el uso que se le da. En el salón sueles estar tumbado, o sentado en el sofá. Pero relajado. En el comedor estarás sentado, pero no puedes «relajarte» como en el anterior. Y en la cocina la mayoría del tiempo estarás de pie. Así que vas poniendo la altura perfecta para cada uno.

unir cocina salon comedor
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5. Suelos a distintas alturas

Cuidado con esto, porque puede ser peligroso. Pero si no tienes mucho problema, puedes separar las estancias con distintas alturas. Ahora bien, para eso, usar el mismo suelo para todo el lugar es complicado, sobre todo porque visualmente se verá igual y no te darás cuenta del escalón, con lo que puedes tener accidentes.

¿Cómo conseguirlo mejor? Cambiando el suelo, colocando escalones que sean visuales (cuando te acerques a ellos, claro), o incluso pequeñas rampas. No es lo mejor (ya que puede parecer original pero después ser molesto), pero sí te ayudará a crear un efecto distinto.

6. Delimita las zonas

Otra forma que tienes de separar la cocina, el salón y el comedor es delimitar la zona. Y no tiene por qué ser con tabiques. Puedes poner puertas cristaleras, o tabiques que no interrumpan el flujo de esas estancias pero, al mismo tiempo, te digan a qué corresponde cada lugar de la casa.

Aunque no lo creas, a veces es muy efectivo, sobre todo si quieres que todo esté en su sitio y que no haya problemas. Sí, te quitarán parte de la visión; pero a cambio ganarás en organización.

7. Con decoración diferente

Si bien tener un concepto abierto en tu casa equivale a que puedes ver todo de una única mirada, eso no quiere decir que cada espacio pueda tener su personalidad. Eso sí, conviene que combinen todas ellas para que no parezcan «pegotes» a la hora de verlas.

Eso quiere decir que no tienes que usar la misma tonalidad siempre. Por ejemplo, puedes usar un tono blanco para la cocina, e ir oscureciéndolo hasta llegar al salón (o al contrario). También puedes darle distintos colores, haciendo que haya detalles de los mismos colores que en otras partes (por ejemplo, rosa en el comedor que se combina con el rosa de algunos muebles de la cocina o con ese armario que tienes bajo la ventana del salón.

Así, consigues que todo quede mucho más integrado.