En estos tiempos de alquileres altos y espacios pequeños, cuando aumenta la familia y la mudanza no es una opción, muchas familias tienen que estudiar bien la disposición de la casa y los muebles para que los niños tengan espacio para dormir, pero también, y fundamental, para jugar. Tranquilidad en las masas, si tú estás justo en esa situación, las literas abatibles para tus hijos son la solución perfecta para habitaciones juveniles o infantiles compartidas donde no se dispone de demasiado espacio.
Igual no lo habías pensado, pero esta modalidad de cama que durante los 80 se vio mucho en campamentos, apartamentos de playa y en casas donde había más de 4 niños, ahora vuelve con más fuerza por la tendencia que se está dando en el mercado inmobiliario y de construcción de casas mucho más pequeñas.
En este sentido, jugar con espacios reducidos y conocer ciertos trucos, es fundamental para crear un ambiente saludable y armónico, donde cada cosa esté en su sitio y no haya sensación alguna de apelotonamiento, como se suele en decir.
Cuando se tienen niños pequeños, que todo permanezca en su sitio, por otro lado, es mucho más difícil, ya que suelen estar jugando por la casa y con la costumbre de sacar otro juguete sin guardar el anterior…son niños, y a ellos el espacio que a ti te puede parecer pequeño, les parece enorme.
La marca de muebles Menamobel ha elaborado una infografía donde da pistas y trucos de cómo poder organizar un determinado espacio reducido dando mayor sensación de amplitud. A continuación, resumiremos algunos de los puntos que esta marca considera fundamentales para ello:
- Utiliza muebles con una doble función. Este el truco por excelencia. Aquí también tendrían cabida las literas abatibles. Otros muebles muy utilizados y muy cómodos con doble función son los canapés, – para guardar toda suerte de ropa de cama, toallas o, incluso, ropa de temporada – mesas plegables que se pueden también cambiar de altura, pudiendo ser de comedor o baja o, simplemente, contar con una parte cerrada donde poder almacenar alguna revista o la típica libreta de salón.
- Rodéate de colores claros. En espacios pequeños hay que huir de tonalidades estridentes. El rojo, por ejemplo, no será una opción. Cansa la vista antes pudiendo provocar sensación de nerviosismo. Por eso, siempre se aconsejan colores claros, beige, rosa palo o blanco roto que ayudan también a dotar de sensación de amplitud al espacio y no gastar tampoco tanto la vista.
- No te cortes con los espejos. No es una leyenda urbana. Los espejos, de verdad, agrandan los espacios creando una percepción de continuidad. Haz la prueba, basta incluir un par que sean pequeños y ya notarás la diferencia.
- No cargues demasiado los ambientes. Esto es, mejor dicho: tiende a lo diáfano y al minimalismo que tanto se lleva. No coloques es una estantería hasta arriba de libros y figuritas de recuerdos de mil viajes. Más bien, tiende a usar estanterías flotantes con poca cosa, utiliza muebles transparentes y de colores también claros y lo que sea muy grande, llévalo al fondo.
- No renuncies a lo que te gusta sólo porque no tienes espacio. Y, aunque este consejo esté el último de la lista, es el más importante, una suerte de punto de partida, porque lo más importante es que te encuentres a gusto.
Hay multitud de ideas y formas de poder sacar provecho a cada rincón, cómo decorar habitaciones pequeñas para niños, con literas abatibles o con cama y escritorio en un solo cuerpo. Pero también se puede leer mucho sobre cómo hacer modernos salones, baños funcionales y estéticos y cocinas donde puede caber todo.
En muchas revistas de lifestyle y decoración se pueden encontrar grandes ideas, muchas de ellas se pueden englobar en estos cinco puntos que hemos descrito.
Eso sí, un espacio pequeño requiere un gran orden y este aspecto no cambia. Aquí ya puedes poner en práctica a la controvertida Marie Kondo y su magia del orden que, desde que estrenara programa en Netflix, se ha rodeado de polémica.
Tanto si eres fan como si no, mucho de lo que rige la teoría del orden de Marie Kondo tiene que ver con el sentido común, con hacer limpieza cada para quedarte sólo lo que verdaderamente usas y te hace falta así como con buscar sitio a cada cosa por categoría, con cajas o con clasificadores u otros útiles de almacenaje.
Esto es muy fácil cuando se trata de una habitación de un adulto y ropa, pero se vuelve más complicado cuando se extiende a toda la casa y también entran en la ecuación niños pequeños. En este sentido, hay que ser muy prácticos. No pierdas la calma si todo no está como te gustaría, baja el listón y no seas muy exigente, pero eso sí, en la medida de lo posible educa en el orden, porque eso también se aprende, y mucho desde edades tempranas.