Muebles para el bebé: cuáles son imprescindibles y cuáles no

muebles para el bebé
Fuente: Ikea

¿La familia está a punto de crecer? ¿Estáis esperando a un nuevo miembro? En ese caso tendrás que ir pensando en acondicionar su habitación, si es que no lo has hecho ya. Y para hacerlo con éxito, tienes que saber qué muebles para el bebé vas a necesitar seguro y de cuáles puedes prescindir. Te lo contamos todo.

La inminente llegada de un nuevo integrante a la familia es un motivo de gran felicidad. Desde el mismo momento en que se conoce la feliz noticia, se inaugura una época muy especial repleta de emociones, de nervios y de interrogantes. Por eso conviene tener bajo control todo lo que esté en nuestras manos, para centrarnos en lo importante. Como, por ejemplo, hacernos con los muebles para el bebé y decorar su habitación para que esté lista cuando nazca.

Fuente: Ikea

Puede que, al principio, pienses que vas a necesitar un sinfín de cosas para poder cuidar bien a tu bebé. Sin embargo, lo mejor es sentarse a pensar un rato e informarse sobre lo que es necesario y conveniente y sobre lo que es accesorio. Así podrás optimizar tus recursos (de espacio y de dinero) y prepararle la habitación de bebé perfecta.

¿Qué muebles para el bebé necesito?

Fuente: Maisons du Monde

De entre todos los muebles para el bebé, la cuna es seguramente el primero. Y es que los recién nacidos pasan mucho tiempo durmiendo, al menos en las semanas posteriores a su nacimiento. Por eso has de cerciorarte de que su cuna es cómoda y segura.

Tienes una larguísima lista de opciones, modelos y diseños. Puede que te gusten las de estilo contemporáneo, o que prefieras una cuna clásica o vintage. Sea como sea, lo importante es que cumpla las medidas de seguridad que establece la normativa vigente. Los barrotes han de tener una separación mínima y máxima determinada, establecida por ley, para que no puedan suponer un riesgo de accidente para el niño. También tendrás que elegir muy bien la ropa de cama para el bebé.

Fuente: Car Möbel

Si eres de los que piensan en el futuro, puede que prefieras adquirir una cuna convertible en cama. Hay muchos modelos de cuna que evolucionan con tu hijo y se convierten en pequeñas camas para sus primeros años de vida. Así te olvidarás de cambiar los muebles del dormitorio de los niños cuando crezca.

El cambiador, pieza clave

Fuente: Car Möbel

Puede que pienses que no es tan necesario. Que puedes cambiar de pañal al bebé en la cama o en cualquier otro lugar. No te equivoques. Si no quieres que tus riñones se quejen de la peor manera inimaginable posible, lo mejor que puedes hacer es conseguir un buen cambiador para tu bebé.

Fuente: Maisons du Monde

No pienses que es un gasto de dinero inútil, porque te ahorrarás mucho más en fisioterapeutas. Ni te imaginas la cantidad de pañales que vas a tener que cambiar… Además, hay modelos muy prácticos y económicos.

Si tienes espacio suficiente, hazte con un cambiador con espacio de almacenaje, para tener todo lo que necesitas a mano. Una cómoda con cambiador en la parte superior resulta práctica y seguirá siéndolo cuando tu hijo ya no necesite llevar pañales.

Y si la habitación del bebé es muy pequeña y no tienes espacio disponible, elige un cambiador plegable que no ocupará sitio cuando no lo estés usando.

Que no te falte una buena trona

En cuanto pasen los primeros meses y tu bebé empiece a tomar sus primeros alimentos, necesitarás una trona. Es un elemento fundamental para que puedas alimentar a tu pequeñín con comodidad. Podrás sentarle en ella, colocarle los arneses de seguridad, y le tendrás bajo control mientras tú preparas su comida.

Busca una trona cómoda, en la que el bebé pueda estar sentado a gusto durante un buen rato. Incluso conviene elegir una con respaldo reclinable, para que pueda echarse una minisiesta si lo necesita…

Elementos que ayudan… aunque no son imprescindibles

Fuente: Car Möbel

Como ves, hay pocos muebles para el bebé que sean realmente imprescindibles. Básicamente en esta categoría solo han de estar la cuna, el cambiador y la trona. Después, hay muchas, pero muchas cosas que son bastante útiles (a veces), pero totalmente prescindibles.

Fuente: Car Möbel

Un ejemplo es la minicuna. Resulta muy práctica para los primeros tres o cuatro meses de vida del bebé. Puedes ponerla en tu cuarto, ocupa menos que la cuna normal, y resulta fácil de trasladar por la casa.

Ocurre lo mismo con otras cosas como los muebles con bañera, las hamacas, los jugueteros, etc. En este sentido, en mi opinión, lo mejor es ir evaluando las necesidades que tienes día a día, e ir equipando la habitación del bebé (y la casa) en consecuencia. Hoy necesitas una cuna… y mañana puedes necesitar poner unas literas en el cuarto de los niños, ¿no crees? Ir paso a paso es una buen filosofía para evitar gastos innecesarios.