Época de trasplantes: cómo pasar tus plantas de una maceta a otra

trasplantar plantas

Estamos ya prácticamente en febrero y es el momento para muchas plantas para trasplantarlas a otras macetas y para podarlas. Muchas veces las dos cosas a la vez.

Pero, ¿sabes cómo pasar tus plantas de una maceta a otra? ¿Y todo lo que tienes que tener en cuenta para que no se mueran en el proceso? A continuación te lo contamos.

Por qué trasplantar y podar plantas en febrero

plantas

Aunque en realidad dependemos del tiempo, y de saber si va a haber más heladas o no, lo normal es que, en febrero, los árboles y plantas empiecen a despertar y a animarse en tu jardín. Por eso, antes de que estén del todo activas, conviene pasarlas a un nuevo «hogar» a modo de maceta, y también cortar esas ramas que no queremos que tengan (para ahorrar en energía y vitalidad).

En realidad, se suele esperar a los meses de febrero y marzo porque son en los que no habrá heladas significativas que pudieran poner en riesgo la salud de la planta. En otras palabras, se espera a esta época para evitar que el invierno mate las plantas.

Ahora bien, para conseguir tener éxito, habrá que estar pendiente del tipo de planta que se quiere trasplantar ya que cada una tiene unas necesidades determinadas.

Cómo sé si mi planta necesita trasplantarse

Una de las dudas de muchos es no saber si tu planta debe trasplantarse o no. Es algo muy habitual. Y la respuesta no suele ser sencilla.

Normalmente, cuando las compramos, suelen venir trasplantadas, por lo que hay que esperar al menos un año, tiempo en que estas se asientan a su nuevo hogar y tienen más posibilidades de salir adelante.

Ahora bien, es posible que no aguante, bien porque empiecen a crecer en demasía o bien porque las raíces empiecen a salirse por la parte de abajo (por los agujeros de la maceta). Esto es un signo inequívoco de que la planta precisa un cambio urgente de maceta.

Qué necesitas para trasplantar tus plantas

trasplante de plantas

Si tienes varias plantas en tu casa y estás pensando en trasplantarlas, lo primero que necesitas es hacerte con todos los materiales que vas a requerir. En concreto:

  • Unas tijeras (para cortar raíces si se ven mal).
  • Tierra. Esta dependerá del tipo de planta que sea.
  • Drenaje. Es decir, un drenante para que no haya cúmulos de agua en la maceta. Hay muchos tipos, así que deberás ir acorde a la planta. Algunos de esos drenajes permiten mantener la humedad mientras que otros no.
  • Guantes y herramientas. Como una pala, rastrillo, etc. para ayudarte a cavar un hueco para la planta o para quitarle la tierra ya desgastada a la planta a fin de que tenga una más nueva.
  • Macetas. Las nuevas macetas, que pueden ser más grandes que las que tenían. Pero también de igual tamaño (por ejemplo si la divides en varias plantas).

Trasplantar plantas paso a paso

A continuación te vamos a dar los pasos generales para pasar plantas de un tiesto a otro. Obviamente, dependiendo del tipo de planta, es posible que tengas que hacer pasos diferentes o intermedios hasta llegar a tenerla asentada en la nueva maceta. Pero, casi siempre, serán los mismos.

En concreto:

  • Coger la planta y quitarla del sol durante 24 horas. Es importante prepararla para el trasplante porque, aunque no lo creas, para ellas son muy estresantes y si la preparas un poco tendrás más posibilidades. Para ello, solo tienes que retirarla a un lugar que te permita trasplantarla “en frío”, es decir, sin que el sol o la luz le haya dado. Esto puede acortarse si la planta es de interior. Con 1-2 horas será suficiente.
  • Preparar la tierra. Como te hemos dicho antes, lo mejor es mezclar un sustrato con un drenaje. Puede ser al 50-50 o al 70-30. Pero siempre es aconsejable. Y no, no valen las mezclas ya hechas que venden en las tiendas. Es mejor hacerlo uno mismo.
  • Limpia la maceta nueva. Aunque no lo creas, limpiarla tiene un motivo: eliminar bacterias y virus que puedan afectar a la planta.
  • Sacar la planta del tiesto. Si quieres quitarle la tierra puedes, pero no es recomendable quitársela toda, sino solo un poco (sobre todo si es joven o es el primer trasplante). A partir del segundo podrás hacerle una limpia más a fondo.
  • Revisa las raíces y elimina las que veas muertas o débiles. Es una forma de sanear la planta. Algunas veces también se pueden recortar las sanas para darle más fuerza.
  • Pon la tierra nueva en la maceta nueva dejando un hueco para la planta. Te será más fácil teniendo la planta lista para meterla porque así, al poner una base de tierra, ya puedes ir asentándola y viendo si necesita más tierra en la base o, por el contrario, para empezar a rellenar los lados de la maceta.
  • No apelmaces. Es mejor que quede suelta. Eso sí, no quiere decir que dejemos que la planta se tambalee, pero no es bueno apretar demasiado la tierra. Con el tiempo la planta irá expandiendo sus raíces y se fijará correctamente.
  • Riega la planta. Se recomienda un riego abundante la primera vez para que toda la tierra se humedezca y así te asegures que no haya zonas donde la planta pueda sufrir debido a una sequía.

¿Y lo de podar?

En ese mismo momento puedes proceder a la poda de la planta, cortando las ramas muertas, débiles, que se entrecucen o que estorben al diseño que quieras darle.

¿Has hecho ya algún trasplante? ¿Cómo te ha ido?

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